CAMAGÜEY.- Los cubanos hacen suyo el debate del Proyecto de Constitución de la República de Cuba. Y en ese ejercicio de clara democracia, desde los barrios el pueblo emite sus criterios para enriquecer el documento que estará en vista pública hasta el venidero mes de noviembre.

En el reparto Julio Antonio Mella, de la ciudad cabecera, uno de los asistentes a la consulta de una zona de esa demarcación, Santos Puerta, consideró necesario que el concepto de Revolución expresado por el Comandante en Jefe esté insertado dentro del texto final de la Carta Magna.

Otra de las ideas manejadas en el análisis expresó la necesidad de establecer prioridades de las leyes en torno al adulto mayor, basado en el envejecimiento poblacional de nuestra sociedad, y crear condiciones para estimular los nacimientos desde una política que los propicie.

Emil Manso consideró que debía constar en la Constitución un equilibrio en términos de jubilación, pues en algunos casos la edad establecida es de 65 años y en otros no, lo que en su opinión trae insatisfacciones.

El establecimiento de un salario mínimo, acorde con los precios del mercado interno, que permita a las personas de más bajos ingresos reducir sus limitaciones financieras, igualmente fue propuesto por Manso.

En la barriada de Jayamá, en la circunscripción 159, una de las ideas fue mantener los nombres actuales en los cargos de dirección de los Órganos del Poder Popular, así como llevar a cinco años el límite de cada mandato del delegado de base, siempre que mantenga los requisitos para el desempeño de sus labores.