CAMAGÜEY.- Las 22 áreas protegidas de esta provincia, siete de ellas de significación nacional, se encuentran en buen estado de conservación y con un manejo evaluado de satisfactorio en 2017, a pesar de que el huracán Irma impactó sobre las ubicadas en el norte de la provincia.

Los humedales de Cayo Romano, y los refugios de fauna silvestre de Río Máximo y Cayo Cruz, resultaron los enclaves más dañados por los embates del meteoro, que azotó la región con categoría cinco durante el ocho de septiembre del año anterior, fundamentalmente en el área de los manglares.

Aun con las consecuencias del huracán, el territorio mantiene un adecuado manejo sobre sus áreas protegidas, todas con una o más estaciones biológicas que permiten la preservación de sus valores, explicó Ana María Rodríguez, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en la provincia.

La especialista de la Unidad de Medio Ambiente en esa entidad, significó que en cada una de las áreas se mantiene un monitoreo constante para el conteo de nidos de diferentes especies, la creación de viveros para la reforestación de árboles maderables en peligro, y la construcción de refugios en medios naturales.

Además, se establecen brigadas de vigilancia y protección para evitar la caza y pesca ilegal, fundamentalmente en épocas reproductivas, y se capacita al personal del Cuerpo de Guardabosques y del Servicio Estatal Forestal para la adecuada conservación del patrimonio a su cuidado.

El trabajo en las áreas protegidas fue uno de los resultados que favorecieron a Camagüey para ser sede este año del acto en Cuba por el Día Mundial del Medio Ambiente, el cinco de junio próximo.

Según información facilitada a la prensa por el CITMA, de las 22 áreas identificadas, la mitad ha sido aprobada por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros del país, y otras cuatro se encuentran en proceso de aprobación ante ese órgano, todas con sus planes de manejo y entidades administrativas.

Además, se redujeron los índices de infestación de especies invasoras, tanto vegetales, como de fauna con la captura de puercos jíbaros y gatos, y disminuyó en más del dos por ciento el índice de violaciones contra los recursos forestales en esos enclaves.

En más de cinco mil kilómetros cuadrados, las áreas protegidas camagüeyanas albergan 239 especies animales, de ellas 101 endémicas, y una presencia del 24 por ciento de la flora cubana.