CAMAGÜEY.- Ignacio Agramonte y Loynaz, una vida al servicio de la Patria, coloquio dedicado al aniversario 145 de la caída en combate del Héroe Epónimo del Camagüey, sesionó aquí con el auspicio de la Unión de Historiadores de Cuba, la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey y el Centro de Convenciones Santa Cecilia, sede del evento.

La formación ético-moral en el seno familiar, las contradicciones con Thomas Jordan, la vinculación del arte militar cubano con esta figura, fueron contenidos de las exposiciones del MS.c. Fernando Crespo Baró, del profesor Abelino Fernández Spert y el MS.c. Ricardo Muñoz, respectivamente.

La muerte de El Mayor ¿causas y azares? y Un homenaje personal a Amalia Simoni, esposa de Agramonte, fueron temas abordados por la MS.c. Elda Cento Gómez, quien refirió elementos de la investigación desarrollada entre los años 2005 y 2006 en el propio escenario del acontecimiento acaecido el 11 de mayo de 1873, por un equipo de expertos que dio origen al libro Ignacio Agramonte y el combate de Jimaguayú.

La impronta de El Mayor en la poesía, a cargo de la MS.c. Martha Hurtado develó que sobrepasan las 70 composiciones a él dedicadas por hombres como Rubén Martínez Villena, Nicolás Guillén, Enrique José Varona, Ramón Roa, Jesús Orta (El Indio Naborí), en las que se incluye la canción compuesta por Silvio Rodríguez por el Centenario de la muerte del patriota.

De igual modo el MS.c. Armando Pérez abordó el desafío del audiovisual cubano en la representación de Agramonte, sobre el que, según investigaciones, se filmó una primera película titulada “El Rescate de Sanguily” del productor Enrique Díaz Quesada, la que fue expuesta en el teatro Avellaneda en 1930, la que se destruyó en un incendio que devastó la obra del cineasta, y refirió al largometraje que actualmente se filma en la provincia, a la vez que acotó la incidencia de los medios audiovisuales en la enseñanza de la Historia Patria a niños y jóvenes.

Una vez más el cantautor camagüeyano Antonio Batista estremeció a los presentes con su versión de la canción “Al Mayor” y la interpretación de “Mito” de su inspiración, dedicada al Jefe del Camagüey.

Vale anotar que el estudio de la vida y obra de este importante figura de la gesta independentista cubana debe tener una mayor preponderancia, especialmente en este territorio, muestra de ellos la poca concurrencia de público al coloquio, donde prevaleció el auditorio acostumbrado de algunos profesores de Historia, investigadores, y en menor cuantía estudiantes de la carrera. Sería bueno abrir más las puertas de este tipo de evento para que no quede Agramonte solo como la estatua ecuestre del parque citadino que lleva su nombre.