JIMAGUAYÚ, CAMAGÜEY.- El nacimiento del primer ternero logrado a partir del  implante de un embrión, que había sido congelado en febrero del 2016, aconteció el pasado 31 de enero en el Laboratorio de Transferencia de Embriones de la Empresa Genética Rescate de Sanguily, ubicado a unos 20 kilómetros de la cabecera provincial.

De la raza escocesa Aberdeen Angus el ejemplar, preferentemente de carne, totalizó 36 kilogramos de un peso promedio que, tradicionalmente, oscila entre 28 y 32, aseguró el médico veterinario Reynaldo Pérez Lastre, jefe del centro, quien se mostraba optimista por tal resultado, fruto de una acción colectiva.

Actualmente el laboratorio cuenta con cinco vacas gestantes más, tres de embriones congelados y dos con frescos que parirán en el curso del 2018, una pareja de ellos hermano del nacido el pasado enero.

El primer ternero, por embrión no congelado vino al medio natural el 4 de marzo de 2017, fue destetado a los siete meses con un peso de 477 libras y se halla en una unidad empresarial de base de Rescate de Sanguily, donde se evalúa la posibilidad de emplearlo como semental en un futuro.

El especialista comentó que la implantación de embriones es un trabajo muy técnico. A la vaca hay que superovularla, lavarla, extraerle el embrión, después clasificarlo, determinar sus características y en caso de no poder emplearse fresco es preservado en un termo de nitrógeno líquido.

Él resaltó el apoyo al laboratorio por parte de la agricultura, del Grupo Empresarial de Ganadería y del Centro de Investigación y Mejoramiento Animal para la Ganadería Tropical (CIMAGT) en materia de asesoría.

El animalito se encontraba en el campo junto a la madre, la que se mostraba agresiva mientras era conducida por el montero hacia el cepo ante la mirada atónita de los visitantes.