CAMAGÜEY.- Al voluntarioso colectivo del ingenio Siboney, que produce azúcar desde el mes de diciembre con cañas propias y de distintos planes de la provincia —sorteando el cambiante clima—, acaban de sumarse a la zafra las agroindustrias Carlos Manuel de Céspedes y Batalla de Las Guásimas.

Esos ingenios no arrancaron bien por exceso de humedad, fallas eléctricas y problemas fabriles, pero deben estabilizar molidas altas a medida que acoplen los hierros a una materia prima más fresca y limpia que la enviada hasta ahora a los basculadores.

 Este jueves (por vía telefónica), Marbelis Ortiz Osell, jefa de la sala de control del “Batalla”, mayor productor del crudo de la provincia, anunció a Adelante que el primer central construido por la Revolución en Camagüey reinició la molienda tras la reparación de una avería industrial.

Transmitió la seguridad de que si el oreo de los cañaverales y el abasto de la gramínea se mantenían, sus obreros fabricarán azúcar por encima de la norma potencial prevista para esta etapa de ajuste.

 La estrategia provincial es moler toda la caña posible con resultados de eficiencia hasta que la lluvia lo permita con el mejor aprovechamiento de las plantaciones cañeras y las capacidades industriales disponibles, por lo que se insiste en corregir las fallas en las reparaciones de los ingenios Argentina, de Florida, y Panamá, de Vertientes, que por ese orden deben incorporarse a los tres en activo.

Por los fuertes embates del huracán Irma, el “Brasil”, de Esmeralda, no molerá, aunque sus cañas se enviarán a las fábricas que mejor produzcan azúcar.

 La ingeniera Mercy Jacob Cabrera, jefa de la Sala de Control AzCuba en Camagüey, sin embargo, destacó la producción de azúcar blanco en el “Ignacio Agramonte”, de Florida, con crudo del central Carlos Manuel de Céspedes, refinería que en la presente semana ha superado todos los días la norma potencial de 300 toneladas previstas.