NUEVITAS, CAMAGÜEY.- Justo en el mismo sitio por donde hace 60 años tocaron tierra cubana los expedicionarios del Yaloven, en Santa Rita, los jóvenes nueviteros, en representación de su pueblo, otra vez desafiaron al mar, y como en aquella fría y oscura noche desembarcaron nuevamente cargados de sueños. Esta vez no hacía falta portar armas, solo las mismas banderas de ayer y de hoy.

Quebrando vientos del norte se rindió homenaje a los hechos de aquel 8 de febrero de 1958, convencidos de que hoy la condición para zarpar en este gigante barco sigue siendo la misma que tuvieron Faure y los 15 jóvenes que lo acompañaban, la de vivir o morir en busca de la libertad.

A Mario Pérez Watson, uno de los protagonistas de aquella hazaña, se le notaba feliz entre los nuevos expedicionarios de Santa Rita. “Esta es la juventud, es el futuro por el que nosotros nos arriesgamos, una generación que será la continuidad de nuestra obra. Con ellos, con lo que son capaces de hacer, estoy convencido de que el futuro está garantizado”, dijo.

La vanguardia de esta juventud nuevitera de la que habla Mario tiene nuevos miembros a partir de hoy. Conscientes de que este es su Yaloven, ingresaron a las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) un grupo de estudiantes y trabajadores, quienes orgullosos de su historia se prestan a asegurar el porvenir.

Así lo ratificó la estudiante Sheyla Delgado Moltalván para quien acampar en el Sitio Histórico Desembarco de Santa Rita es un orgullo: “me imagino a aquellos jóvenes ansiosos por cumplir su misión, venciendo los miedos, burlando una feroz vigilancia, casi me siento desembarcando aquí en febrero de 1958. Encontrarnos con nuestra historia debía ser una tarea constante de los jóvenes cubanos”, enfatizó.

Aquella acción estuvo protagonizada por el Directorio 13 de marzo, “una organización surgida desde la FEU, desde las aulas universitarias, tan o más jóvenes que nosotros”, recordó Raúl Alejandro Palmero. El estudiante de Derecho de la Universidad de la Habana resaltó el apoyo de los pobladores a grupo del Comandante Faure, “no por gusto el hecho se inscribió en la historia como la Expedición de Nuevitas”, explicó.

Jorge Luis Tapia Fonseca, primer secretario del Partido en el territorio y Susely Morfa González, primera secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas acudieron junto a todo un pueblo a recordar una acción que convirtió el polvo en esperanza, creció desde la espuma y las brisas del mar para surcar nuevamente una mañana de Revolución.