FLORIDA,CAMAGÜEY.-Cuando Críspulo Emeregildo González Rodríguez nació hace 79 años en la finca Santa Ana, más allá del escaso sitierío de campesinos pobres que malvivían de la tierra ocupada por los latifundistas, pocos conocían esos lares.

Su primo, Segundo Moreno González, también oriundo del lugar, concuerda con Críspulo  el porqué del nombre y ambos reconocen que la Revolución transformó el paisaje  socioeconómico agrario en beneficio de los viejos campesinos y sus descendientes.

Segundo es testigo protagonista:  Desde noviembre de 1974 hasta el 1978 trabajó con el Contingente Ignacio Agramonte en la  construcción de la presa Muñoz, de 116 millones de metros cúbicos de agua que, aunque hoy precisa de una restauración, sus aguas irrigan cultivos y sirven de hábitat  acuícola.

El caso es que ellos vieron crecer y desaparecer el pre rural Mario Muñoz y el viejo y nuevo caserío de La Por Fuerza, nombre que el huracán Irma hizo mediático desde el sur del municipio de Florida en Camagüey, sin ni siquiera rozar con sus espantosas ráfagas el lugar.

Sin embargo, a 20 kilómetros de allí, en Playa Florida, el meteoro que azotó con furia cuatro territorios norteños de Camagüey, empujó altas y violentas olas el caserío  sureño de pescadores , y aunque las vidas humanas estaban a salvo con antelación, dejó  damnificados y no pocas familias que ante el embate inusitado prefirieron trasladarse por voluntad propia hacia La Por Fuerza, donde se aprovecharon las instalaciones escolares del antiguo preuniversitario y viven hoy en confortables hogares más de 54 núcleos playeros, con los principales servicios sociales asegurados:  bodega nueva, escuela reparada, consultorio del médico de la familia, farmacia, centro de recreación, agua potable y electrificación… que jamás soñaron los antiguos moradores de La Por Fuerza, y que ahora por fuerza de una realidad inesperada de la naturaleza se conoce en todo el mundo a través de los medios de comunicación e Internet.

¿POR QUÉ LA POR FUERZA?

Críspulo y Segundo ponen lo suyo para la respuesta: “Porque todos los caminos de este sur floridano convergían aquí, donde tenían que pasar por fuerza los que venían de La Tomatera, la playa, la arrocera, Hato Arriba, Carambola… era en La Por Fuerza donde había una tienda en toda la redonda; la otra estaba en San Antonio.

Y ahora, por fuerza de una realidad inesperada de la naturaleza, se conoce en todo el mundo a través de los medios de comunicación otro nuevo asentamiento de los pescadores de Playa Florida, que podrá nombrarse igual, o llamarse Irma, Irmita… o Comunidad Mario Muñoz... pero que indudablemente es un ejemplo de fuerza común para mejorar.