CAMAGÜEY.-  Cerca de las cuatro de la tarde Oleg Jaritónov arribó a esta ciudad, como parte del recorrido que comprende desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba desde el día 23 de diciembre. En la ciudad héroe, entre otros planes sorpresas, visitará el cementerio de Santa Ifigenia “para visitar el lugar donde descansa Fidel" a quien llamó “una personalidad del siglo”.

En la céntrica Plaza de los Trabajadores, al lado de la moto que lo acompaña en este recorrido y que cuida como la niña de sus ojos, accedió a conversar con Adelante Digital, y confesó que inicialmente no tenía previsto llegarse a la Mayor de las Antillas, sin embargo nunca perdió la esperanza, mientras hacía un periplo por América del Sur, tras haber recorrido ya 140 mil kilómetros este típico ruso encontró un velero que accedió a traerlo a Cuba, siendo el país número 70 que visita desde el 14 de agosto de 2014.

“Desde aquí voy a México, Estados Unidos y Canadá, incluyendo Alaska, luego regreso a mi país. Es muy bueno estar en Cuba y poder dedicar este viaje al Che Guevara, un personaje de la historia muy a fin con los aventureros como yo, él hacía lo imposible y a fuerza de corazón iba hasta el final”.

Oleg Jaritónov dice que nació en un país que ya no existe, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, tiene 46 años, vive en Moscú y tiene dos hijos. Pero realmente desde el 2014 pasa más tiempo arriba de su moto que en casa, un motor especialmente diseñado por especialistas rusos para viajes largos.

“Cuba es un país asombroso, me siento como en casa, nos parecemos bastante, tenemos la misma mentalidad. Somos dos pueblos entrenados en resistir”, Jaritónov en cada parada tiene contacto con la comunidad rusa de la isla y en Santiago planea reunirse con un club de motoristas cubanos para trasmitirles el saludo de sus colegas rusos.

Fotos: Leandro Pérez Pérez/AdelanteFotos: Leandro Pérez Pérez/Adelante