CAMAGÜEY.- Hoy amaneció más temprano de lo normal en las escuelas camagüeyanas, el desayuno fue más agitado, había que llegar más rápido a la formación del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Máximo Gómez Báez.

El homenaje era para Fidel, el mismo que hace 41 años recorrió sus pasillos, laboratorios y aulas, volvió a incitarlos a que “la escuela funcione con la máxima eficiencia, y que ustedes se encuentren siempre en la emulación entre los primeros lugares”.

Todos querían hacerlo mejor porque era para él, para el artífice de esta obra, el coro Renacer sonó más fuerte, la letra se escuchó más firme y todos allí, en la plaza de las banderas, cantaron: “Una fiesta de todos los niños,/los que saben querer: su corazón;/pues su vida es un sol repartido,/ en las notas que hace mi canción. /Sobre una paloma blanca,/ yo pude crecer y en mi vida se hizo fuerte, /amándolo a usted Fidel/”.

A Elianis el poema le quedó más tierno, muchas ideas florecieron y no podía de ser otra forma para quien siempre estuvo creando, “padre”, “maestro”, “huracán de ideas”, “el hombre que nos enseñó a amar y defender la Revolución”, “estás en la inmortalidad”.

Regresó el Canto a Fidel de Carilda, esta vez Liannis Juan gritó con fuerza “Gracias por tu dignidad, gracias por tu rifle fiel, por tu pluma y tu papel, por tu ingle de varón. Gracias por tu corazón. Gracias por todo, Fidel”. Danza contemporánea, de la Vocacional, bailó mejor que nunca la canción que aquellos días se robó el corazón de muchos, Cabalgando con Fidel.

El compromiso de cumplir con Fidel no podía faltar, y ellos lo reafirmaron, se formarán como hombres de ciencia para no fallarle, así lo dijo la Presidenta de la FEEM del centro, Thalía Tapia León, “la generación de cubanos que hoy estudia en este centro cumpliremos con la misión encomendada, mantener la obra de Fidel, solo así estaremos cumpliendo con lo que firmamos hace un año de ser fieles al Concepto de Revolución”.

De la misma manera se rindió homenaje al Comandante en Jefe en otros centros educacionales, en la Escuela Formadora de Maestros Nicolás Guillén, de esta ciudad, también brotaron las lágrimas, recordaron al Fidel que luchó por la educación gratuita de calidad y universal, él que convocó a la campaña de alfabetización, a la que se sumaron millones, posibilitando que a solo dos años de haber triunfado la Revolución, ya Cuba fuera territorio libre de analfabetismo.

Aquí tampoco podía ser de otra forma si se trataba del artífice de la Educación en Cuba, ese que dijo que sin ella no había Revolución posible, él que quería que los niños en Cuba aprendieran tres veces más, a él no podía recordársele de otra forma que no fuese entre los futuros maestros, y algunos no pudieron aguantar las lágrimas, lloraron tanto como cuando conocieron la noticia, y es que para muchos todavía parece imposible.

Este fue el inicio de un merecido programa de homenaje al hombre que creímos eterno y el 25 de noviembre demostró que si lo era cuando partió nuevamente en el Granma de la inmortalidad.