CAMAGÜEY.- Quisieron la naturaleza y las coincidencias históricas que en el 50 Aniversario de la Universidad de Camagüey (UC) Ignacio Agramonte Loynaz, este centro demostrara, ahora ante los desastres ocasionados por el huracán Irma, la fortaleza humana y el ejemplo de solidaridad que sus profesores y estudiantes representan para la sociedad.

Muestra de ello es que desde el pasado jueves una brigada de 50 compañeros, formada por trabajadores y alumnos de esa institución, brinda su apoyo en las labores de reconstrucción de viviendas que tienen lugar en Puerto Piloto, ubicada en el municipio de Sierra de Cubitas.

“La comitiva rotará a sus miembros cada una semana y recibirá más mano de obra todos los sábados; mientras que el movimiento de artistas aficionados y los diferentes proyectos comunitarios de la alta casa agramontina, arribarán mañana para alegrar los corazones de los habitantes, como lo han hecho con los vecinos de otras regiones”, aseguró Yosvany García Núñez, Secretario General del Buró Sindical en la UC.

Además de participar en la recuperación de asentamientos como “Los Coquitos” en la ciudad de Camagüey, la Universidad llegó los dos últimos domingos a los consejos populares de La Gloria y Palma City, dos comunidades que vieron destruido gran parte de su fondo habitacional y que con el concurso también de sus vecinos, el Partido Comunista de Cuba, el Gobierno y otras instituciones comenzaron a cambiar su imagen.

“Orgullosos estamos de nuestros muchachos y el claustro porque han dado una respuesta muy, muy favorable, propiciando con el arte y sus habilidades profesionales que continúe elevada la motivación de los pobladores de la zona norte por recuperar las estructuras destruidas”, opinó el rector Santiago Lajes Choy.

Ambos poblados disfrutaron de la brigada artística, que incluye en su espectáculo variados números de magia y telepatía, la presentación de monólogos y de dúos musicales; además se sumaron algunos talentos locales que hicieron reír, bailar, y sobre todo, levantar el ánimo de a quienes todavía les faltan miles de gotas de sudor por derramar.

Otras grandes atracciones, en especial para los niños y las niñas, constituyeron los juegos deportivos guiados por los profesores de la Facultad de Cultura Física; en tanto los alumnos de Veterinaria vacunaron las mascotas y animales de cría, y los de Ingeniería Eléctrica repararon los equipos electrodomésticos y algunos ventanales averiados.

También la institución brindó alimentos, tocó con el corazón las puertas de los habitantes encamados y discapacitados para interesarse por su estado de salud y suministrarles raciones de almuerzo; y trasladó comestibles a los vecinos que se encontraban en zonas más intrincadas, levantando casas o descargando materiales en el punto de venta.

Antes del paso del evento meteorológico ya la Universidad de Camagüey impactaba con su humanismo y profesionalidad en las comunidades complejas del territorio, ahora que el trabajo es doble también es doble la alegría de sentir que con su Álma Máter, devuelve esperanza y vida.