CAMAGÜEY.- Después de un evento meteorológico, como fue el caso del devastador huracán Irma, una de las medidas que no puede olvidarse es el contar con el agua apta para consumo humano, de manera tal que sean evitadas enfermedades, como las diarreicas, que son adquiridas por esta vía y también su transmisión.

La licenciada Yaumara Hernández Marcos, jefa del departamento de medicamentos, de la dirección provincial de Salud Pública, aseguró que en todas las farmacias de la provincia agramontina están garantizados los frascos de hipoclorito de sodio al uno por ciento, el que se emplea en la purificación del agua potable.

Las características químicas del hipoclorito de sodio lo convierten en un agente eficaz en la eliminación de ciertos virus, bacterias y microorganismos, y por esa capacidad de desinfección se utiliza desde el hogar hasta en las industrias y hospitales.

Con el objetivo de eliminar y combatir las enfermedades diarreicas agudas, más aún por desastres naturales, se insiste a la población en no beber agua sin vertirle de tres a cuatro gotas de esta sustancia en cada litro del preciado líquido. Incluso, lo más aconsejable es que si se tiene la posibilidad, el agua sea hervida durante tres minutos, se deje en reposo para que refresque y luego se le agregue el hipoclorito.

En nuestro país son adoptadas las medidas preventivas para encarar el poder de la naturaleza, y es oportuno que cada quien desde su propio espacio evite males mayores.