CAMAGÜEY.- Cuando Adelante Digital llegó al centro mixto Máximo Gómez Báez, de la ciudad de Camagüey, acababa de arribar el primer grupo de personas que recibe la escuela, habitualmente utilizada como sitio de evacuación ante este tipo de situaciones meteorológicas. Vienen de Charles Morell, Cabeza de Vaca, Bellavista, La Tínima, y hasta de un poco más allá, y los esperan desde el mediodía con las condiciones creadas para 500 más que como ellos tendrán que abandonar los hogares para poner a salvo sus vidas.

Algunos llevaban su botiquín y lo necesario para enfrentar el proceso; otros no, pero de todo para esos también había; los niños ya empezaban a correr y alegrar el lugar como si no tuvieran preocupación, pero no, es que saben que allí están seguros. El otro “huracán” que mueve a los cubanos cuando “la cosa se pone mala”, la solidaridad se hacía presente: mientras algunos ayudaban con los maletines a las madres con niños en los brazos, otros apoyaban a una anciana en silla de ruedas, así somos los cubanos.

Los profes Arturo y Eduardo, con casas que proteger también, estaban allí, pendientes de que ningún detalle faltara, pues esto puede ser por unas horas, pero nadie descarta que la “Vocacional” se convierta en la casa de muchos por unos días.

María Zayas Castro es una de los 14 500 residentes en el municipio de Camagüey cuyo hogar es vulnerable, ya sea por inundaciones o por la fuerza de los vientos. Para ella no es la primera vez que acude a este centro en busca de resguardo, tiene claro que lo principal es la vida; no obstante, antes de ir protegió sus pertenencias, al igual que sus 50 vecinos en un lugar seguro de su comunidad. “Sé que es difícil dejar atrás tu casa, tus cosas, pero lo esencial es la vida”, dijo mientras intentaba dormir a su niño.

Imágenes similares se repiten en los más de 20 centros de evacuación habilitados en la cabecera provincial, centros educacionales en su mayoría, para recibir a aquellos que no tienen un lugar seguro para enfrentar esta nueva prueba de la naturaleza llamada Irma. Desde la mañana del miércoles comenzó este proceso, rectorado por el Consejo de Defensa Municipal para disminuir todo tipo de riesgos. Aun cuando Irma pase a más de cien kilómetros de esta ciudad legendaria, en Camagüey no se escatiman esfuerzos para preservar el bien más preciado: la vida.