Crónicas sueltas

Selección de lecturas publicadas por periodistas de Adelante.


Un singular duelo radial

Allá por los inicios de la radio en Camagüey, las cosas eran muy difíciles, en oportunidades locutores y artistas tenían que inventar sobre la marcha elementos que dieran emoción a los radioescuchas.

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A él se le quiere fácil

Siempre he creído que esas poses de “retrato” nada le cubren. Lo desnudan sin pudor, al borde del ultraje. Bendito ultraje.

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Ser camagüeyano implica, ante todo, estar familiarizado con la tradición y los valores que se han venido acumulando sin cesar.

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Cuando me encomendaron estas las líneas pensé en buscar algo nuevo, que fuese desconocido, pero qué les puedo decir del Che que ya no se haya dicho.

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Teatro Avellaneda busca cien años de aplausos

Desde una de las primeras obras de la arquitectura ecléctica en Camagüey, que al levantarse anunciaba una nueva visión de la ciudad, una sorprendente mujer inspiraba públicos y aplausos en mayo de 1913, cuando abrió el Teatro La Avellaneda, que se convirtió en una institución cultural de los camagüeyanos y del país, en atención a su proyecto como referente teatral y cinematográfico.


 Uno de los sustos de mi abuela Celia

Razón tuvo Félix Varela cuando expresó: “Si conducimos a un niño por los pasos que la naturaleza indica, veremos que sus primeras ideas no son numerosas; pero sí tan exactas como las del filósofo más profundo. Hablemos en el lenguaje de los niños, y ellos nos entenderán”. Al encontrarme con esto, por azar, recordé lo que hoy comparto.


Excitación hogareña la víspera. Despertar de fiesta que invadió las calles con tricolor alegría, cual soplo de futuro que hizo ondear la bandera de la estrella solitaria en más de 10 600 centros estudiantiles cubanos.


La Caridad del Cerro

La primera aventura en la que me vì involucrado fue con una expedición a La Caridad del Cerro, esa colina casi inadvertida para nuestra ciudad que está al fondo del reparto Florat, al otro lado del río Tinima.


¡Estupendo!..., exclamó a viva voz la mujer cuando vio a la joven pareja tomar la acera, con el brazo de él en el hombro de la muchacha, ubicada en una posición especial, en la parte de adentro que delimita la calle del pavimento.