Crónicas sueltas

Selección de lecturas publicadas por periodistas de Adelante.


¿Culpable?, acepto

“Parece que cuando una tiene hijos ama más la libertad…”, dijo una vez Amalia, esa madre y camagüeyana ilustre, movida sobre todo por los corajes de independencia que le inyectara el esposo y patriota amantísimo...

Leer más...

Tengo envidia del ayer. De la realidad de otros, del origen de todos. De los años donde se forjó mi país, donde se caldearon los cimientos de lo que hoy somos, de la Historia hecha hombres y no letras, donde los hechos están vivos y no impresos.

Leer más...

Reptilianos domésticos

Hace más de diez años que se conocen. Nacieron en lugares distantes: uno en las selvas de la amazonía venezolana y el otro, por la cayería norte de Camagüey. Ambos, fueron desarraigados de sus tierras...

Leer más...

Su nombre, sus fotos y sus hazañas andaban en un torrente de medios de difusión masiva, y avistarlo personalmente tenía el mérito de un privilegio.

Leer más...

Las máquinas del juego

 Desde marzo del 2016 los réferis no tienen sueños dulces cuando llega la noche. Desde ese "marzo maldito", los señores de la FIFA y los miles de medios de prensa que hacen del fútbol su negocio.


Playa Girón, crónica de una victoria anunciada

En 1960 coincidían en  su interés sobre  Playa Girón y Playa Larga, en la Bahía de Cochinos, los servicios especiales  estadounidenses y el nuevo Gobierno Revolucionario  y muy especialmente  su máximo líder  Fidel Castro.


Para un mes, guerreros de fiar

Abril nos vigoriza la marca de la porfía, la hidalguía de la herencia, la candidez para pugnar y ganar los juegos más azarosos. Abril es para esta nación un anagrama de osadía, más allá de la escasa coincidencia de letras.


Te recuerdo, Vilma (+Fotos)

La conocí solo a través de los medios de difusión masiva. Tal vez por la propia distancia que hay entre su generación y la mía, la conozca menos de lo que debería, pero aun así la admiro.


El Adelante más joven

Nerviosos, estrenados, alegres, bullangueros... llegan a la redacción y se prenden a teclear casi con la misma rapidez que chatean en Facebook.