En el inicio de todo estás tú. Tú vencedor de mil batallas, héroe perfecto, hacedor de imposibles. Tú, con esa capacidad de saber lo infinito, la esencia de las cosas. Quién mejor que tú para derribar obstáculos y descubrir misterios; tú que unas veces has sido pañuelo, otras bastón,siempre puerto. Mi mundo se sostiene en tus brazos, en tus besos, en tus ojos que ríen, en tu risa que canta, en tu vida que salva.