El Adelante más joven

CAMAGÜEY.- Nerviosos, estrenados, alegres, bullangueros... llegan a la redacción y se prenden a teclear casi con la misma rapidez que chatean en Facebook.

Aplicados, curiosos, intrépidos, colaborativos... salen a las calles, a los montes, a las almas como si tuvieran experiencia, imitando buenos modelos, convirtiéndose en profesionales.

Antes, solo unos días antes, fue la crítica por la premura y la falta de planificación, las habladurías, la incertidumbre. Pero el periodismo es como la vida pasa a diario, sorprende a diario, flanquea a diario las barreras de la comodidad y la pereza.

Ahora son más minuciosos, se agrandan letra a letra, detrás de cada coma corregida se les ve cómo las neuronas ganan alas.

Mañana, el mejor agradecimiento, una prensa superior a la actual.

En medio del fragor de las clases, ¿quién lidia fácil con el jaleo de hacer un periódico?

Hay quien los vio irresponsables, incultos, malos aprendices, pero el semanario impreso salió fresco, hondo, claro, con sabor a futuro.

Salieron en grupo, celebraron la Jornada de la Prensa, compartieron un helado, hicieron tertulias sobre algún que otro reportaje... como antiguos colegas. Lucieron bríos escribiendo comentarios, nos ayudaron a crecer al ayudarles, nos contagiaron con risas... como nuevos colegas.

En las manos de estas muchachas y muchachos se puede confiar, para mantener la única edición en Cuba de un periódico provincial hecha exclusivamente por Estudiantes de Periodismo.