CAMAGÜEY.- Quizá se llamen Laura o Alberto. Quizá nunca lo sepamos. Lo cierto es que a Laura, Alberto… José, Ernesto o Abel debemos, también, la tranquilidad de nuestro sueño.

Durante una de esas largas jornadas de trabajo, incluso en las horas de aparente descanso en Tarará, y con una fuerte crisis de asma, el Che, Fidel y otros compañeros, después de un gran atentado enemigo, decidieron crear un organismo secreto que se encargara de desmantelar cualquier acción contra Cuba.

Aunque pasaron varios meses antes de que quedara definitivamente estructurada es la fecha de aquel día —26 de marzo de 1959— la escogida para cada año homenajear a quienes desde el silencio sirven a la Patria.

Ramiro Valdés Menéndez, el Comandante de la Sierra, fue pieza clave en la dirección de este cuerpo. En entrevista para la Mesa Redonda aseguró que para la selección de los primeros hombres y mujeres “nosotros siempre teníamos por premisa una indicación que nos dio Raúl: ‘la Seguridad no es un frente amplio’. (…) En primer lugar revolucionarios y convencidos del socialismo (…) gente segura toda”.

Desde hace diez años, cuando el cuerpo cumplía sus cincuenta, y como resultado de un esfuerzo colectivo, que no escatimó en dedicación y empeño, de un local casi en desuso, a un costado de la Plaza de la Libertad, nació una modesta sala museo que honra la historia revolucionaria cubana más reciente a través de la labor de sus hijos.

Rolando García Parés, historiador del Ministerio del Interior (Minint) en Camagüey, hombre de voz segura y mirada clara, habla de esta obra como hija propia. “Ni techo tenía, pero nos lo propusimos y aunque no pudimos inaugurarla el 26 de marzo lo hicimos el 13 de agosto.

“Insistimos siempre en que no estuviera dentro de una unidad del Ministerio, porque el pueblo tiene que conocer las agresiones a las que estuvo sometida la provincia.

“Sobre todo nos interesa que los más jóvenes la visiten, y vean todo lo que allí se atesora. Por ejemplo, hay un paracaídas de un atentado aéreo por Santa Cruz del Sur donde vinieron un agente de la CIA, dos radistas, un paracaídas con armas, que iban para las bandas de alzados en el Escambray, y otro con medios de comunicación.

“Tenemos muestras de las diferentes propagandas que ha usado el enemigo para intentar desmovilizar y desmotivar al pueblo, medios entregados a la subversión interna”… también pancartas que ilustran cómo ha ido evolucionando el accionar contra Cuba, y en especial en la provincia. Así usted puede leer sobre el caso Astuto, Nacional, Saturación… Triple asesinato, o Granada, uno de los más impactantes recogidos en el lugar; incluso ver medios entregados por el ex agente de la Seguridad del Estado Raúl, Dalexis González.

Entonces, tal parece que la sala recuerda momentos de luto, aquellos donde tantas veces se puso a prueba la fortaleza del pueblo, como los lanzamientos de bombas en el central Brasil o en Nuevitas, o la vez que intentaron dar vidrio molido en los alimentos de dos escuelas primarias.

Pero también habla de la vida, de aquellas acciones que nunca se llegaron a concretar, de las que causaron un daño controlado, mucho menor del que pretendían los perpetradores. Habla del compromiso de quienes velan por el futuro.

Como los 17, que bien pudieran ser Laura, Alberto, José, Ernesto, Abel que recibieron la medalla Por el servicio distinguido en el Minint, que se entrega a oficiales destacados en el cumplimiento de las misiones.

Incluso Mario Águila Bernal, Juan Antonio Márquez Fraga, Basilio Negrín García, Arturo Puig Ruiz de Villa, los mártires que nos permitieron el mañana con su entrega.

“La Seguridad ha sido uno de los cuerpos que ha sustentado la Revolución, asegura Rolando, saque cuenta, parte de su obra ha sido desmantelar más de 600 atentados, que se conozcan, a Fidel. La Seguridad tiene la historia más bella de los órganos secretos del Minint”.