CAMAGÜEY.- Nuestra ciudad cuenta con no pocos lugares emblemáticos, incluyendo el trazo de sus calles, cuyas características resultan propias de todas las villas fundadas a lo largo de los resplandores medievales del siglo XVII.

Cuando el villorrio de guano y tablas decidió su asiento definitivo comenzó a levantarse en piedra y barro que sin orden ni concierto dirigió a sus intereses caminos y trillos en busca de aguadas, pastos y plazas. Aparecieron en ese ínterin senderos y estrechos pasos que podían acaso facilitar la circulación entre calles, comunicar viviendas comuneras o deslindar terrenos con un paso público entre ambas. Este podría ser el origen de los callejones.

Callejuelas que como el resto del entorno urbano conforman el trazado de la ciudad, con singular presencia laberínticas unas y utilizadas otras en el entrame urbano para acortar camino o desviarnos de la calle principal, forman parte vital del entrame urbano y por supuesto muchos de ellos tan antiguos como los propios orígenes de la población lugareña, sin dejar hoy de perder su valor social y utilitario.

Ahora es difícil determinar en el conjunto de la ciudad moderna cuáles son acaso los callejones más importantes porque todos desempeñan su papel en la ciudad. Sin embargo, hay algunos de connotado trazo en la trama urbana como lo del Príncipe, actual Goyo Benítez, y el callejón de La Merced, devenido luego en Ramón Virgilio Guerrero, pero conocido de siempre como Popular.

Muchas de las razones para denominar estas callejas se pierden en la memoria del tiempo, aunque otros quedaron registrados por las crónicas, como el caso del callejón del Cañón, por ser un paso a orillas de una laguna defendido por un inmenso cañón de hierro que estuvo emplazado por mucho tiempo sin ser jamás disparado. Hoy ese es el sitio que ocupa el callejón de Fínlay al centro de la ciudad; Academia, callecilla que comunica a Luaces y Tuinicú, debe su nombre a una famosa academia de baile que funcionó en ese lugar; Gloria, hoy Industria, debe su popularidad porque allí radicaron los más sonados prostíbulos de la ciudad y el de La Miseria, en el entorno de la Plaza de El Carmen, se denomina así por su corta extensión, pues solo tiene diez metros de largo y una sola vivienda. Hoy se titula Tula Oms de Aguilera .

Un trágico callejón fue el del Pollo, hoy calle Madame Curie, formando parte del reparto Previsora, lugar donde la dictadura machadista, en la década de 1930, realizó numerosos asesinatos de jóvenes revolucionarios, cerca está el Callejón de Santa Bárbara con un puente de ladrillos construido sobre el arroyo de ese mismo nombre por el mítico padre Valencia a mediados del siglo XIX. El más estrecho callejón de la ciudad, es el del Cura, abierto entre 20 de Mayo y Plácido, tiene apenas 1.50 metros de ancho. Otro estrecho callejón y tal vez el más antiguo y popular de la ciudad es el de La Poza del Mate, conocido también como callejón de Funda del Catre, hoy con el nombre oficial de Ramón Ponte.

Y si de curiosidad se trata vamos a mencionar al callejón Sin Salida del Teatro, o el Pasillo, situado a un costado y casi en el interior del teatro Principal. Tampoco tiene salida Padre Carmelo, por la barriada de La Caridad. El torcido callejón del Cuerno, denominado así por su forma, es hoy Manuel de Quesada y Tío Perico, que ahora es Vate Morales, recuerda a un viejo pescador que tenía su cabaña al final de ese callejón junto al río Hatibonico.

No podían faltar en este listado los callejones lugareños de Correa, Las González, Callejuela de San Martín, Fundición, Alegría, de Los Ángeles, Apodaca, Los Martínez y Aruca. Así como el de la Risa, de Las Niñas, La Magdalena, Monitor, Los Sacristanes, Camposanto y Biosca, Mojarrieta, San Serapio y Santayana se suman a este paisaje urbano.

Es oportuno mencionar al callejón de La Cucaracha, en La Vigía; los de Pica Pica, María del Rosario, Tucunicú, Tuinicú, Perro, Triana, Paso Chiquito y hacia el centro de la ciudad los callejones de la Cárcel, Owen, Nepomuceno, Jaime, Pasaje Estévez y el de Ojo de Agua, los que forman también, con derecho, parte del paisaje urbano de nuestra ciudad.