CAMAGÜEY-. “Cuando se produjo el terremoto, los trabajadores del hospital firmamos un libro de condolencia con el compromiso de acudir en socorro de las víctimas”, dijo al sitio mundo.sputniknews.com, Joaquín García Salabarría, médico cubano, quien lideró la brigada de la nación caribeña que acudió a Armenia tras el terremoto del 7 de diciembre de 1988.

García Salabarría era en ese momento el director del Hospital V. I. Lenin, de la provincia de Holguín, construido pocos años después del triunfo de la Revolución Cubana, con ayuda de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Detalla el portal digital que Cuba envió a Armenia personal y alrededor de 30 toneladas de medicamento y equipos, además de sangre donada por los habitantes de la Isla, incluida la del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

El terremoto provocó la muerte de 25 000 personas y más de 140 000 heridos, especifica Sputnik Mundo.

Foto: Alexander Graschenkov/ SputnikFoto: Alexander Graschenkov/ Sputnik

El galeno recuerda que su llegada a aquel país tuvo una amplia cobertura en la prensa soviética y cuando se abrieron las puertas del avión, lo primero que le preguntaron era si en la aeronave viajaba la sangre de Fidel.

Al llegar a Leninakań (actual Guiumri) —segunda ciudad más grande de la república, de acuerdo con la precisión del sitio web—, los cubanos establecieron su campamento con tiendas de campaña y una cocina en un campo de fútbol, hacia donde los dirigió el viceministro de salud de Armenia.

Con temperaturas bajo cero, trabajaron allí los siguientes diez días, junto a médicos soviéticos movilizados.

Actualmente, García Salabarría es director de la Clínica Central Cira García.