CAMAGÜEY.- Fidel camina otra vez aquí. Su paso guía a los agramontinos, quienes le acompañan al encuentro de Camilo… y de la historia, y del futuro. Al final del día, juntos habrán conquistado una nueva victoria.

No es 21 de octubre de 1959, no enfrentarán a un traidor, no protagonizan la primera Marcha del Pueblo Combatiente, pero el mismo pueblo sigue en combate.

Los camagüeyanos de hoy no van a su lado desde la calle San Pablo hasta el Regimiento Militar Agramonte; van con él, porque lo llevan dentro, en campos y construcciones, en proyectos de amor y contiendas de ideas, tan complejas como las de entonces, porque el mismo enemigo sigue apostando a dividirnos y engañarnos, 58 años después.

En el entonces cuartel, en las escuelas de ahora, Camilo hecho estudiante y obrero, hecho joven, asegura otra vez lealtad plena; y los jóvenes le siguen en su entereza mientras denuncian amenazas y bloqueos, y en su entrega mientras aportan a la ciencia y a la economía.

Fidel marcha otra vez con nosotros. Camilo asegura nuevamente a los agramontinos, en su mismo Adelante, que Cuba cuenta siempre con Camagüey.