Fidel

Nada nos quita a Fidel. Ni la muerte. Porque él es símbolo de la infinitud, conexión de siglos, Cuba dentro y fuera del archipiélago, holografía sempiterna de las mejores calidades humanas. Camagüey sigue en el mapa de sus magnitudes.

 



El 13 de agosto de 1926 prometía ser un día normal, pero se sintió un armónico ruido de un gigantesco carruaje, el llanto fuerte de un niño, se abre una puerta para anunciar el nacimiento del segundo de los hijos varones de la familia.

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No atino a encontrar la palabra precisa para la expresión de un sentimiento que es compartido y se difunde por el Universo, ese que, por su lado luminoso, te vio entrar invicto aquel 13 de agosto de 1926, para hacerte el Comandante de todos.

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Con motivo del fallecimiento del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, el Consejo de Estado de la República de Cuba declara nueve días de Duelo Nacional, a partir de las 06:00 horas del 26 de noviembre.

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Gigante de mil batallas. Te despides en un día memorable: queriendo volver a surcar los mares de esperanzas, como hiciste 60 años atrás en el yate Granma.

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Memoria prodigiosa

Por múltiples razones el 1ro de septiembre de 1976 es una fecha inolvidable en la vida de Elvira Siso, la primera directora del instituto preeuniversitario vocacional de cienciasa exactas Máximo Gómez.


Cuando era un adolescente, Luis Barba Téllez conoció a Fidel. Y aún guarda los recuerdos del día que lo vio aparecer en la finca familiar “Las Margaritas” en este municipio.


Emilia Díaz pide en grande

Fidel Castro la estaba regañando. Para Emilia Díaz Chávez era tremendo regaño, aunque no le pedía nada malo. Aquella expresión del Comandante le desató un espasmo galopante por el cuerpo.


Corría el 12 de febrero de 1996, y el central Panamá enredó su molida entre problemas energéticos y otras averías industriales que no dejaban dormir a Mayra de la Cruz Marrero, primera administradora de un ingenio azucarero en Camagüey.


Fidel y el ciclón más largo

El 23 de agosto de 1964 el Observatorio Nacional de la Marina de Guerra Revolucionaria alertó la presencia del ciclón tropical Cleo, el tercero de la temporada de aquel año, que dada su posición se hacia muy peligroso para Cuba.