SIBANICÚ, CAMAGÜEY.- Otra vez anduvo el gigante por estos campos. Lo esperaron como siempre los guajiros dueños de sus tierras, los ganaderos, los niños, los campeones del queso. Juntos, pueblo y líder recorrieron la suave llanura camagüeyana en un simbólico abrazo de fidelidad mutua.

La caravana victoriosa que traslada las cenizas del líder histórico de la revolución cubana hacia Santiago de Cuba marcha hacia la eternidad dejando una estela de llanto, vergüenza y compromiso entre los agramontinos.

Por esta zona se le vio antes trabajando la tierra en el Oriente Rebelde, ordenando la construcción de escuelas y consultorios médicos para los campesinos, exigiendo calidad en la fábrica de queso. Hoy su mirada exploró los rostros de siempre, y luego de un rato siguió seguro de su pueblo.

Entre los miles de sibanicuenses que se congregaron para saludarlo se encontraba el maestro quesero Daniel Sánchez, quien hace poco más de un año vivió el mejor momento de su vida cuando Fidel se presentó en el día de su graduación para “impartir una clase inolvidable!”.

“Cuando comenzó a hablarnos aquel día yo no escuché los cinco primeros minutos, pues el impacto de su figura me dejó anestesiado. Reaccioné cuando preguntó por los camagüeyanos, nos miró a cada uno y entonces nos llamó a trabajar con calidad y eficiencia para no perder la buena reputación de nuestro producto”.

“Él fundó nuestra fábrica y siempre la tuvo presente, hace un tiempo el primer secretario del Partido le envió uno de nuestros quesos que el Comandante agradeció mucho, para nosotros es un honor incalculable”, cuenta el joven que desde entonces no escatima tiempo para superarse científicamente.

Como él mucha gente de estos lares se levantó hoy más temprano que nunca a esperar la vuelta de ese líder de siempre, de ese hombre incomparable. Cerca suyo los pioneros saludaban con recia postura y un par de hermosas niñas lanzaban al féretro besos de amor. "Ahi está 'papá Fidel', explicaban". Y los adultos, sonreían entre lágrimas como diciendo, sin palabras: en ellos está el futuro que nuestro Fidel soñó para estas tierras.