CAMAGÜEY.- El Dr. Ernesto Eusebio López Cruz es camagüeyano, pero está muy lejos de su tierra un día como hoy de tanta tristeza, mas con la convicción de que hombres como Fidel Castro Ruz nunca mueren. Esa es una verdad solo superada por su propia obra en Cuba y en buena parte del mundo.

Mantuve un contacto breve, pero de mucho sentimiento, vía Internet, con el especialista de II grado en Estomatología General Integral y Profesor Auxiliar. Él está hace más de un año en el estado de Qatar como Jefe de la Brigada Médica cubana y Representante de la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos (C-SMC).

¿Qué sentiste en el orden personal al conocer la noticia de la desaparición física de Fidel?

— Me levanté y supe de la noticia por los medios, no lo creía hasta que pude ver la comparecencia de Raúl, qué decir, mucha tristeza y a la vez impotencia por no estar en nuestras manos hacer algo para impedirlo, en fin, sentimientos profundos por el padre no solo mío sino de todos los cubanos aquí.

¿Cómo notaste el ánimo de tu brigada?

—Le invade una tristeza total a la brigada, eso sí, con la firme determinación de seguir con el legado internacionalista que nos inculcó Fidel.

¿Cómo abordaron la triste noticia en Qatar?

—Ha sido reflejado por la prensa plana y digital profusamente a partir de la mañana.

¿Qué piensas del alcance de Fidel, su visión acerca de los más desposeídos del mundo?

—Fue el estadista más importante del siglo XX y principios del XXI; hasta los enemigos tienen que reconocer la grandeza de este hombre que tanto hizo por innumerables países en el mundo, en particular de Latinoamérica y África, sitios donde lo lloran en este momento.

¿Tu disposición y de tu Brigada a partir de ahora?

—La brigada está integrada por 254 colaboradores y trabaja exitosamente en la localidad de Dukhan, al oeste de Qatar, y digo así, exitosamente, porque es la joya del sistema de Salud de este país, es innegable y seguiremos adelante siendo fieles a los principios de Fidel, nuestro mayor inspirador.

El entrevistado se despidió con un saludo afectuoso, con inmensa tristeza, no hubo entre nosotros otro tema, eso es innegable, pero con la certeza de que continuarán poniendo en alto el nombre de nuestro Fidel, ese que pasó a la inmortalidad porque cumplió con creces con la obra de la vida.