CAMAGÜEY.-Una representación de combatientes de las luchas revolucionarias se reunió en la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz, como parte de los homenajes que se realizan por el aniversario 92 del natalicio del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, en esta ciudad.

Inició el tributo con la colocación de un ramo de flores en el mismo podio en el que descansaran las cenizas del Líder Histórico, la noche del primero de diciembre, en el Salón Jimaguayú. En la instalación, situada debajo de la escultura del Diamante con Alma de Beso, fue recordada la impronta del líder mambí y las coincidencias, en acción y pensamiento con la obra del autor de La Historia me Absolverá.

En ese mismo espacio se mostró un documental del periodista camagüeyano Orestes G. Casanova relacionado con a los logros que cosechó el pueblo cubano junto a la certera guía de Fidel. Recoge también el audiovisual aquellos instantes, en esta tierra, como el discurso pronunciado el 26 de Julio de 1989 donde expresó su confianza en la continuidad de la Revolución aun si la Unión Soviética dejara de existir y el paso del cortejo fúnebre, tras su muerte física el 25 de noviembre de 2016.

“Nunca olvidaremos la capacidad de mando del Comandante en Jefe, desde la Sierra Maestra o frente a un pueblo que lo siguió, seguro, por la ruta de la victoria. Mis compañeros y yo hicimos grandes sacrificios en nuestra etapa de rebeldes, en mi caso, sufrí torturas por el ejército batistiano. Sin embargo, valieron la pena porque hoy tenemos una patria libre”, expresó Juan Rodríguez Suárez, integrante de la columna VII del Segundo Frente, del Ejército Rebelde.

Desde el Salón Protocolar Nicolás Guillén los combatientes que ayudaron a construir el sueño de Martí, de una Cuba sin amo, compartieron sus experiencias sobre algunos pasajes de la guerra que vivieron y de las hazañas que contenían la huella de Fidel.

Sobre las impresiones que dejó el Líder Histórico en su vida habló, muy emocionado, Rafael Victoria Guerra: “De Fidel me impresionaba todo. Algún día la historia universal tendrá que reconocerlo como uno de los hombres que más aportes ha hecho a la humanidad, con su ideario, en los siglos XX y XXI”.

Como hicieron sus compañeros de armas que este 13 de agosto sirva, pues, para honrar al gigante de alcance mundial con la memoria para eternizarlo, no con palabras, sino con el ejemplo.