CAMAGÜEY.- Desde este martes, en Ciego de Ávila, los equipos de la región central animan la segunda fase del Torneo Nacional de Ascenso, rama masculina. Los camagüeyanos viajan hasta allí como líderes de grupo (siete victorias y una derrota), con el objetivo de agenciarse uno de los dos boletos que otorga la llave para la próxima Liga Superior de Baloncesto.

Adelante Digital se acerca hoy a las más recientes experiencias de uno de los “felinos” esenciales dentro del cuadro lugareño, un hombre de cuyos aportes dependerán --en buena medida-- los resultados del equipo durante el calendario élite del deporte de las canastas en Cuba.

Carlos César Villegas fue el único camagüeyano convocado para la preselección nacional de básquet, que hace solo unos días regresó de China. Allí participó en una base de entrenamientos que se extendió por buena parte del mes de octubre y en la que midieron fuerzas quintetos de Cuba, Canadá, Estados Unidos, Venezuela y la nación anfitriona.

A sus 22 años, Villegas ya archivaba la experiencia de su participación en las dos últimas Ligas Superiores, vistiendo la camiseta de los Tigres; además, el año anterior se había desempeñado como refuerzo de Capitalinos en la Liga de Campeones del Fiba Américas. Pero las semanas en el gigante asiático lo han hecho ir más allá.

“Aunque me desempeñé fundamentalmente como jugador de cambio, pude aprender mucho de mis compañeros, así como de los contrarios. En especial, de los jugadores estadounidenses, algunos de los cuales sumaban partidos en la NBA. Fueron días en los que los técnicos aprovecharon para hacernos ganar confianza –el equipo nacional ha experimentado una profunda renovación– y para que mejoráramos nuestra efectividad en varios apartados de juego. Lo más importante no era el balance victorias y derrotas, sino mejorar nuestra dinámica de conjunto de cara a próximos eventos internacionales”.

--¿Qué puede esperarse del nuevo Cuba?

--Seguimos careciendo de hombres con elevada estatura, así que hemos tratado de mejorar en la velocidad, en la organización y efectividad de los contraataques. Los profesores también han priorizado el balance defensivo y la labor bajo los tableros, buscando que no se nos escapen los choques por errores tácticos.

--¿Qué te impresionó más de China?

--Es un país con inmensos recursos en todos los sectores. Sus condiciones para entrenar, el trato y el aseguramiento logístico son realmente magníficos; lo más adverso fueron las bajas temperaturas, que nos obligaban a hacer calentamientos más prolongados antes de los partidos. Pienso que de ellos se puede aprender mucho, sobre todo en cuanto a la disciplina y la constancia con que asumen el deporte.

La medalla de plata de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Puerto Rico, en 1993, fue el último resultado significativo del baloncesto masculino cubano. Veintitrés años después la disciplina pelea por regresar a planos estelares de la mano de una estrategia que no espera por milagros, sino que busca potenciar a nuevos talentos. Jóvenes como Carlos César sueñan con vestir la camiseta del Cuba en unos Juegos Olímpicos. Y en su camino para lograrlo, ya han traspasado las puertas de la escuadra nacional.

Durante los últimos años en China ha crecido significativamente el número de seguidores del baloncesto. En la foto, el equipo de la Isla junto a aficionados locales (Villegas, el primero a la izquierda, en la fila superior).Foto: Cortesía del entrevistadoDurante los últimos años en China ha crecido significativamente el número de seguidores del baloncesto. En la foto, el equipo de la Isla junto a aficionados locales (Villegas, el primero a la izquierda, en la fila superior).Foto: Cortesía del entrevistado