CAMAGÜEY.- La música fue la protagonista anoche en el Teatro Principal de esta ciudad, las dos horas con temas y agrupaciones que prefería el fallecido Enrique “Nené” Álvarez, de una estirpe insoslayable del son en Cuba.

La atmósfera lograda entre la ejecución de la música en vivo con el aprovechamiento de la narración del documental El embajador del son, de Gustavo Pérez, ponderó el personal testimonio de Nené, quien disfrutó la premier el primero de junio del 2016, día de su cumpleaños 90.

Soneros de Camacho, conjunto que dirigiera 34 años, hasta poco antes de morir en febrero del 2017, ofreció parte de su repertorio de ritmos de los años 40 y 50 del siglo pasado, y compartió con invitados, entre ellos, Adalberto Álvarez, hijo de Nené.

Adalberto, mundialmente conocido como El Caballero del Son, agradeció ese homenaje, y junto a su orquesta interpretó temas suyos elogiados por el padre, como “Tal vez vuelvas a llamarme”, éxito de su etapa en la agrupación Son 14.

También la noche, concebida con el acierto del director artístico Fernando Medrano, reservó la conducción a dos voces, primero con la camagüeyana Yuri del Río y luego con la habanera Edith Massola, invitada a la VI Fiesta del Tinajón, por lo que grabará aquí su popular programa televisivo 23 y M.

Ambos grupos se permitieron diferentes invitados, como los alumnos del Conservatorio de Música José White, a cargo de la obertura de la gala con la obra Camagüey, de Arsenio Rodríguez; los solistas Liudmila Pardillo y Nelson Cabrera, la pareja de baile Jade y el Quinteto de Cuerdas Santa Cecilia.

Adalberto Álvarez y su Son dejó para el cierre “¿Y qué tú quieres que te den?”, al que se unieron las voces y la percusión de Rumbatá con la danza de los niños del Conjunto Artístico Arlequín.

En el público estaba Orlando Vistel, presidente del Instituto Cubano de la Música; Irma Horta Mesa, directora provincial de Cultura, y funcionarios de la organización política y del gobierno del territorio.