CAMAGÜEY.- El tradicional paseo del San Juan llegó al reparto Julio Antonio Mella, conocido popularmente como Monte Carlos, en un formato más pequeño, pero irradiando la misma alegría.

La población esperó con júbilo a los sanjuaneros, quienes bajo el sol de la tarde desfilaron con el mismo ímpetu que en las noches anteriores.

Antes de comenzar, el pueblo disfrutaba de la comida, la bebida y la música; los niños centraban su atención en las atracciones infantiles, pero con el inicio del paseo, todo el que se encontraba lejos buscó el mejor lugar para admirarlo. 

Todo el que no tuvo la oportunidad de llegar hasta el centro de la ciudad, donde se realiza el recorrido habitual, pudo ver muñecones, congas, carrozas y comparsas cerca de casa.

Una de nuestras tradiciones más antiguas sigue provocando felicidad en los camagüeyanos y convirtió una tarde que podría haber sido común y corriente, en un momento especial.