CAMAGÜEY.- Aunque de sangre no son parientes, Elsa María Avilés y Janixe del Rosario Jiménez se parecen mucho en la escena, porque sus 25 años en el Ballet Folklórico de esta provincia las hace hermanas, las dos hermanas que estrenarán parte de un espectáculo sin precedentes en Cuba.

Foto: Leandro Pérez Pérez /AdelanteFoto: Leandro Pérez Pérez /Adelante

Oddí oché se titula la reciente coreografía de Reinaldo Echemendía de la que solo ofrecerá un adelanto esta noche en el Teatro Principal, en la última función allí de la jornada por el aniversario de esa compañía fundada el 12 de septiembre de 1991.

La propuesta trata sobre dos deidades del panteón yoruba: Yemayá, la madre del mundo, de la que nacieron los orishas; y Oshún, la dueña de las aguas dulces, de la felicidad, a través de un tratamiento de ida y vuelta constante entre África y Cuba.

“Esta obra dará una madurez muy grande de la compañía. No pienso que sea por lo que Charito y yo podamos interpretar, sino porque es tema que no se ha usado nunca en el país. Nos va a llevar a África y a traer a Cuba constantemente. Es un reto muy grande para Charito y para mí”, comentó Elsa Avilés a Adelante digital.

“Hemos bailado mucho para esas deidades pero aquí se tocan cantos olvidados. El Maestro ha hecho un rescate de cantos y toques que prácticamente no se usan. Se verá cómo se unen, dónde empiezan y hasta dónde van cada una en su dimensión. Chari hará de Oshún, la Caridad del Cobre, y yo de Yemayá, la Virgen de Regla. Ellas son hermanas en la religión”, agregó.

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Acerca del parecido físico desde la perspectiva del escenario añadió una curiosidad en la vida de ambas: “Muchas veces mi mamá me decía 'sí, yo te vi con el vestidito rojo', y la de rojo era Charito, o pasaba al revés, su mamá la confundía conmigo. Yo espero que este espectáculo pueda darle esa satisfacción al público que no sepa en qué momento es ella ni en qué momento soy yo”.

Para Elsita, a quien muchos recuerdan desbordada en María Antonia (2005), el arte folclórico significa dedicación, modo de vida: “Lograr un estilo es complicado. No se trata de pulir un detalle técnico o metodológico sino cómo eso te lleva en una acción completa en la interpretación, en el vestuario, en la dramaturgia. Muchas veces se llora de la insatisfacción contigo mismo cuando algo no te sale hasta que se logra. Entonces es un trabajo complejo porque luego queremos cumplir con las premisas que el Maestro nos imprime a diario que es el no estrellato individual sino de la compañía”.