CAMAGÜEY.- La feria literaria Viejos amigos ayudó a consolidar dos asuntos de urgencia para el desarrollo del Centro Provincial del Libro y la Literatura (CPLL) de Camagüey: la gestión comercial respaldada por un sentido verdadero de la promoción cultural.

Recordemos que en diciembre de 2018 comenzó el despliegue de acciones de promoción, primero con la extensión de Dulce Hogar, actividad del Proyecto Golpe a Golpe en coordinación con la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y la Organización de Pioneros José Martí (OPJM).

Después de la Feria del Libro, desarrollada a principios de marzo, la dirección del Libro recorrió las librerías del territorio más extenso del país, para tocar de cerca el estado de ejemplares no vendidos y de lento movimiento. El resultado arrojó la potencialidad de más de 70 mil pesos.

Ante la inconcebible realidad de textos polvorientos, aunque sean de gran utilidad, se pensó en aprovechar más otro espacio ya existente con las secundarias básicas, el denominado Punto de partida; y activar espacios de venta sistemática en el Casino Campestre y en la Avenida de la Libertad cuando más concurrida se torna por la feria agropecuaria de fines de semana.

También surgió el Club Itinerante de Lectura, un proyecto concebido por Jorge Santos Caballero, en su rol de representante de la filial de escritores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en la provincia junto con Golpe a Golpe. Se ha destinado a centros de salud porque defiende la lectura como vía de sanación. Han llegado a los hogares de ancianos del Parque Finlay y Padre Olallo, al hogar de impedidos físicos, al Cardiocentro y a los hospitales Manuel Ascunce, Amalia Simoni y del municipio de Guáimaro.

Como vemos, no han sido las proyecciones de un informe de balance administrativo, sino el cumplimiento de la palabra empeñada. Eso ha caracterizado a Yunielkis Naranjo Guerra, quien en solo cuatro meses al frente del Centro del Libro ha demostrado que la eficiencia se logra con laboriosidad.

Con "Viejos amigos" consolida la feria como un espacio que trasciende la mera venta, aunque como empresa debe asegurar su objetivo económico. Pero como no todos los libros han corrido con la misma suerte en la promoción, ahora perfecciona su papel la institución literaria.

Hay otros actores clave que ha recibido a tiempo su rol protagónico. Me refiero a los promotores en sentido amplio de la práctica, responsables en buena medida del éxito o del fracaso de las acciones concebidas para un público.

Sabemos que no siempre se mueve lo suficiente la colectividad. Pudiera tratarse de la falta de investigaciones socioculturales para identificar las necesidades del camagüeyano actual.

En correspondencia con lo anterior, considero a Golpe a Golpe una fortaleza para la labor comunitaria, ahora de la mano de los autores y otros artistas sumados al proyecto de estímulo a la lectura. El Centro del Libro está escribiendo páginas generosas al crear espacios plurales de participación y de expresión.