CAMAGÜEY.- Más que una presentación corriente (esta es la segunda ocurrida en Camagüey) de El imperio de la vigilancia, el encuentro con los periodistas camagüeyanos devino diálogo sobre los retos de ese oficio en la actualidad. ¿O será redundancia? ¿Cómo no hallar confluencias hoy entre el periodismo y ese mundo de dominación y control que suponen Internet y las nuevas tecnologías?

“Nunca me he sentido tan feliz en ninguna otra ciudad”, afirmó Ramonet al jaranear con el deseo de un hogar aquí para la reflexión y el trabajo. Piropo pues a nuestros modos y nuestra gente.

Sobre una consideración que le ofreciera Julian Assange en unas de las entrevistas que complementa este texto, le motivó la periodista y moderadora Yanetsy León González. “Los medios habría que destruirlos todos”, razonó el periodista y programador australiano. Y en los paralelismos de las macro-publicaciones con un género como la entrevista estuvieron sus análisis.

“Es importante que el entrevistado confirme lo que dijo, así se suprime la polémica. Mi tesis: una entrevista (que es decir todo texto periodístico) hay que trabajarla antes y después del propio momento. Hay que teorizar sobre la entrevista”, alentó al gremio.

De Noam Chomsky (el otro entrevistado de El imperio…) abundó Ramonet sobre la observación del intelectual estadounidense que ubica al pueblo como el enemigo principal de cualquier gobierno. “Un gobierno no puede manifestarse de espaldas al pueblo. En última instancia, recordando a Chávez, el verdadero soberano es el pueblo”, dijo.

En ese sentido, alumbró sobre esa alarma contemporánea común a todas las sociedades: las redes sociales. “El pueblo se manifiesta hoy no solo mediante el voto, también a través de las redes sociales”. En esas maneras de expresión tan democráticas a los periodistas les va la pérdida del monopolio de la información. Un dato que ejemplifica es que más del 70 % de la población en Estados Unidos se informa mediante la red social WhatsApp.

“¿Dónde encontrar hoy la verdad?, ¿cómo no desinformarnos?”, le provocó León González. Ramonet consideró que en los contextos del “imperio” Internet “se han diluido las responsabilidades”; lo que informan las redes no tiene dueño”. ¿A quién acusar, a quién pedir cuentas de las distorsiones?

“Hoy la verdad no es una referencia. Es como si no estuviera basada en hechos sino en consenso, en sentimientos, en lo que algunos deciden que es la verdad. Estamos en un mundo en el que la verdad no se quiere reconocer”, advirtió y conminó al auditorio a ir siempre tras las certezas guiados por referentes como José Martí.

Al respecto se refirió al caso Venezuela como “el escándalo mayor en comunicación de nuestra época”. Muchas son las fakenews que acosan desde la red de redes a la revolución bolivariana; son “mentiras que se presentan con vocación de verdad”, sentenció. Por eso el agradecimiento a la televisora Telesur por la permanencia y la veracidad de la información.

“Maduro fue elegido en elecciones perfectamente democráticas, y ante centenares de observadores internacionales. Para Estados Unidos es más rentable la amenaza de invasión que la práctica. El chavismo es más sociológicamente”, analizó el también periodista y politólogo franco-español.

La Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz reservó para el final del encuentro un reconocimiento a Ramonet, por la lealtad al terruño y el aporte a la formación y superación de sus estudiantes y docentes.