El danés Jan Ferslev ha sido un puente luminoso de las relaciones mutuas de Odin Teatret y Camagüey, por las evocaciones y los resultados de su estancia en la ciudad.

Leer más...

Mi socio Manolo en Camagüey

La compañía Rita Montaner presentará un clásico del teatro cubano, Mi socio Manolo, obra original de Eugenio Hernández Espinosa, los días 14, 15 y 16 de octubre, en el Teatro Principal de esta ciudad.

Leer más...

Epílogo del Festival de Teatro de Camagüey

No se ha precisado aún, pero el misterio está entre el Eleguá de Rubén Darío Salazar, la carta animosa de los estudiantes del ISA (como se conoce la Universidad de las Artes), hecha pública en plena jornada de abstinencia en el café nocturno El Potro, o el conjuro inconfeso de tantos teatristas.

Leer más...

La Placa Avellaneda, instituida para ponderar la labor de teatristas cubanos, fue entregada como acción habitual del Festival Nacional de Teatro, inaugurado anoche en esta ciudad.

Leer más...

El teatro, derecho cultural de los niños

“Los niños tienen derechos culturales y las instituciones están para que se respeten”, sostuvo hoy en esta ciudad Marisa Giménez Cacho, primera latinoamericana en el ejecutivo de la Asociación Internacional de Teatro para Niños y Jóvenes, conocida como ASSITEJ, acrónimo desde la lengua francesa.


Teatro contra lluvia y fuego

El XVI Festival Nacional de Teatro de Camagüey abrió anoche desafiante, con la evocación a dos mujeres transgresoras para la época en que vivieron, referentes de tenacidad en medio de la contingencia actual, debido a la amenaza a esta ciudad del huracán Matthew.


El Complejo Cultural José Luis Tasende quedará abiertro el próximo domingo en el XVI Festival Nacional de Teatro Camagüey 2016, programado del primero al nueve de octubre en esta ciudad.


Como la mayor edición organizada, con una participación de territorios sin precedentes en su historia, se anunció hoy el XVI Festival Nacional de Teatro de Camagüey, del primero al nueve de octubre.


 Un príncipe de la danza folclórica

José Ernesto Alonso Zayas debía ser un príncipe como manda su formación de ballet clásico, pero al graduarse de la Academia Vicentina de la Torre, en esta ciudad, la ubicación para el servicio social significó un cambio radical para su ardua postura artificial.