CAMAGÜEY.-Fiel a su esencia desde hace 49 años, como compañía clásica que incursiona en todos los estilos, el Ballet de Camagüey (BC) acaba de celebrar su aniversario con el estreno de una Carmen desde lo contemporáneo, coreografía de Peter Breuer, director del ballet de Salzburgo.

El público que colmó durante dos días el Teatro Principal pudo disfrutar casi dos horas, más que de dominio y despliegue técnico, de las dotes histriónicas, fuerza y pasión de los jóvenes bailarines del BC, en una obra que, aunque cuenta la conocida historia, es muy distinta a la clásica, y también a la que en la década de los 90 estrenara la propia compañía bajo la firma de Osvaldo Beiro.

Descollaron en sus interpretaciones, Susel Álvarez, convincente en su Carmen, y el jovencísimo Jonathan Pérez en los roles del esposo y de Escamillo, dos de los que sí exhiben variaciones clásicas de gran exigencia técnica que él asumió con elevado rigor, destreza y prestancia.

A pesar de algunas escenas excesivamente largas, cierta descoordinación entre las parejas y desniveles acústicos, Carmen quedará en el repertorio del Ballet de Camagüey como otra muestra del ímpetu constante de esta compañía por reinventarse y redescubrirse, camino a su medio siglo de fructífero hacer, a conmemorarse el 1ro. de diciembre del 2017.