CAMAGÜEY.- Javier Muñiz es uno de los curadores que asiste al séptimo Festival Internacional de Videoarte de Camagüey (FIVAC), pero su presencia resulta especial por tender el puente desde Soria, España, y acompañar desde la gestación de este evento audiovisual.

“Es un honor para mí haber contribuido a que naciera el FIVAC”, expresó hoy durante su intercambio acerca de los espacios que ha fundado, como Proyecto Cine a los Cuatro Vientos del Certamen Internacional de Cortos Ciudad de Soria, España, que se ha convertido en una plataforma de selección a los Premios Goya.

Este año trajo una selección para la muestra La Próxima Resistencia, en la que participa desde la primera edición, porque una de sus fuentes es el intercambio de obras, que aprovecha en su programación desde proyectos como el festival internacional La Boca del Lobo y otras iniciativas que promueven el audiovisual.

“Hace falta estrategias para acercar a la cultura”, comentó mientras se alegraba por sus logros con públicos de diferentes edades, aunque lamentó que hay un segmento al que no ha podido llegar, que es al de los jóvenes de 18 a 25 años de edad.

“Tenemos un arma en la mano con el tablet y el celular. Es un arma buena para utilizarla con creatividad”, refirió a propósito de concurso que genera para que adolescentes y jóvenes realicen audiovisuales.

Al escucharlo, Diana Rosa Pérez, productora general del FIVAC, le agradeció “porque nunca en la vida hubiera hecho el Festival sin la oportunidad que nos diste de estar en la sala de tu casa viéndote organizar La Boca del Lobo”.

Luego Jorge Luis Santana, presidente del FIVAC, destacó el certamen de Soria: “Las ciudades necesitan eventos que las pongan en el mapa, pero han de nacer por necesidad de su gente”.

No obstante, Javier Muñiz retribuyó los elogios con el deseo de lograr en su ciudad un espacio como El Circuito de Camagüey.

“Nos falta mucho por aprender. Por eso buscamos estrategias para una mayor inserción social, para atraer más a la juventud y para ser contraparte de esa avalancha cultural de banalización”, concluyó Muñiz.