CAMAGÜEY.- La filial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en este territorio ha elegido la muestra colectiva Fidel entre nosotros siempre, para su doble celebración de agosto: los 90 del Comandante en Jefe y los 55 que como organización cumplirá el lunes 22.

La galería Julián Morales de la Uneac, en la calle Cisneros Nro 159, es un mosaico visual, en el que lo más evidente de la dedicatoria al Líder Histórico de la Revolución resulta el dibujo de Roberto Estrada, Proyecto Caguairán (2012).

Dedicada a Fidel hay otra exposición, Luz verde, de Yanel Hernández Prieto, en la galería Amalia, en la sede del Fondo Cubano de Bienes Culturales. Contiene nueve cuadros que fueron un ejercicio de apropiación creativa de imágenes fotográficas, tanto al óleo como al carboncillo. Esta confirma la madurez en el pulso de un joven al que se le da el retrato.

Pero en la galería de la Uneac, lo sugerente está en lo que no se ve abiertamente, justo una de las astucias del curador Jorge Santos Caballero, al conferir al espectador el privilegio de encontrar por intuición lo suscrito en el título.

Resulta una fiesta admirar tantos artistas de renombre como Joel Jover, Ileana Sánchez, Orestes Larios, Martha Jiménez, Alejandrina Silvera, Yolanda Ulloa, René de la Torre, Marcos Planos, Ernesto Giralt, Octavio González, en un espacio donde aparecen también otros menos conocidos, pero que en sus pocos años han trazado una obra promisoria como Joel González Pallerols, José Gabriel Martínez y Elías Henoc.

Hay un excelente retrato a Guayasamín (2007), de la mano prodigiosa de Lorenzo Linares. Está la curiosa pieza Souvenir (1966), de Osvaldo Rodríguez Petit, mas el conjunto funciona como una oportunidad para el redescubrimiento de lo que han sido y de lo que son sus autores; también para mirarnos como público en los acentos de nuestra identidad, en los colores de las certidumbres y las esperanzas como nación.