CAMAGÜEY.- La exposición colectiva Alas y raíces destaca la relación entre el arte y la enseñanza artística, a través de un diálogo entre discípulos y maestros de la Academia Vicentina de la Torre, en esta ciudad.

Hasta diciembre permanecerá en la galería Fidelio Ponce de León, la muestra de la docena de participantes que exhibe lo que ha sido capaz de dar y lo que aspira, no solo desde la perspectiva en el futuro de las artes visuales.

Con la mirada en la memoria educativa, Nelson Miranda Varona concibió el proyecto para el Salón Fidelio Ponce, como “un proceso crítico de apropiación, instrumentación y sistematización académica del saber y de la experiencia artística”.

Sin dudas, para los educandos resulta lección de vida ese espacio al abrigo de sus profesores, entre ellos, Rodrick Dixon, Nelson Miranda, Osvaldo Díaz Moreira, Katisleyvis Sedeños, Osmany Varona, Oscar y Leonardo Pablo Rodríguez Martínez.

Si bien los maestros presentan técnicas diferentes, que van de la pintura a la video instalación, los alumnos denotan sensibilidad y agudeza con asuntos de su entorno, expresadas a través del óleo sobre el lienzo.

Llama la atención el conjunto Nítidos pilares, de Saddy Blanco Rey, quien traza personajes humildes como la abuela, el barrendero, la madre con el hijo que no entra en el canon de lo “normal”, y el hombre sin rostro con el peso de la realidad.

Frente a este resultado se realza la laboriosidad de los maestros que, como escultores, deben cincelar la más ruda piedra, debido a las condiciones con que llegan esos adolescentes a la academia.

“Los profesores hemos debatido de que hace falta el nivel elemental, eliminado en los años ´90. El primer año es un choque y precisa de un trabajo individualizado”, contó a Adelante Digital la pintora Katisleyvis Sedeños.

Actualmente 45 muchachos cursan Artes Visuales en la “Vicentina”, de Ciego de Ávila y Camagüey, y en este caso, con captaciones de Santa Cruz del Sur, Nuevitas, Carlos Manuel de Céspedes, Najasa, Vertientes y del municipio capital.

La carrera se concibe cuatro años, en segundo implica la enseñanza de las técnicas, y en tercero ya el desarrollo de la obra; además conlleva el Salón de Estudiantes cada noviembre, el próximo se prevé desde el día 17.

Osmany Varona, subdirector de Artes Visuales, dijo que aunque no se tiene el control de todo el talento existente, se insiste con los talleres vocacionales en el segundo semestre, como preparatoria a quienes se interesan por la Academia.

La entereza de estos artistas-pedagogos es fruto de su autoconciencia y también consecuencia del arraigo de una práctica cultural en Camagüey, donde el arte y su enseñanza se abrazan hace más de medio siglo.