CAMAGÜEY.- Tuve el privilegio de contar con el apoyo del Dr. Fermín Casares Albernas, especialista en Neurología, en Terapia Intensiva y Emergencia Médica y Profesor Consultante del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, un galeno de prestigio y capaz de abordar cualquier tema pedido por nosotros para esta Consulta Médica. En esta ocasión, el dolor del cuello o cervicalgias lo desentrañó de una manera magistral.

Yo pensaba que el dolor del cuello era uno solo, no sabía todo lo que podía producirlo, me parecía algo más sencillo; no obstante, el Profesor Casares me sacó de tamaño desconocimiento.

¿Es frecuente el dolor en el cuello?

—Numerosos autores recogen en sus estadísticas que son la cuarta causa de enfermedad que lleva a la discapacidad en el mundo, y aquí en la provincia, es la segunda de atención en las consultas de Neurología.

“Cuando un paciente acude a un médico y refiere dolor de cuello, qué necesita este galeno; primero reconocer cualquier signo de alarma que requiera de un estudio más profundo, estar familiarizado con los factores de riesgo desencadenantes y discriminar quién necesita de los exámenes más avanzados.

“Debe identificar qué pacientes requieren de un tratamiento más especializado. El dolor del cuello tiene un impacto físico, psicológico y socioeconómico. En un estudio de grupos internacionales bastante reciente se demostró que es la cuarta causa de tiempo perdido por discapacidad”.

¿Aparece en ambos sexos por igual?

—No, en las mujeres es más frecuente que en los hombres y se encuentra asociado con la cefalea, el dolor de espaldas, la poliartralgias y la depresión.

¿Por qué más incidencia en las mujeres?

—Por los factores hormonales, la menopausia, sufren más de osteoporosis, aunque no quiere decir que en el climaterio masculino no aparezca.

¿Tienen registradas las edades de mayor frecuencia?

—En las mujeres en alrededor de los 46 años y en los hombres en los 52 .

¿Qué otras variables se asocian a este dolor?

—Las afecciones reumatológicas, como son las artritis, las alteraciones vertebrales; y en las psicopatológicas, la depresión, la ansiedad, adaptación inadecuada, somatización (diagnóstico que se realiza a quienes se quejan de forma reiterada de dolores y malestar), trastornos del sueño, el tabaquismo, y el sedentarismo.

De acuerdo con las características de este dolor, ¿puede relacionarse con el peso corporal?

—Puede no, es que se vincula. Una persona obesa ya tiene la predisposición por múltiples factores, como son: el estrés mecánico, los cambios estructurales, la disminución de la fuerza muscular, los problemas psicosociales y una mayor discapacidad debido al sedentarismo. Se registra más este tipo de dolor cuando la masa corporal es exagerada, además, les duele el hombro o lo tiene como decimos: congelado.

¿Habrá otras causas específicas que lo provocan?

—Desde luego, tenemos los traumatismos craneocervicales, algunas lesiones originadas en prácticas deportivas como la lucha libre, el hockey sobre césped y el fútbol.

¿Y pudiera relacionarse con algunas profesiones?

—También. Los oficinistas, los informáticos, trabajadores manuales, varios de la Salud y quienes tocan diversos instrumentos musicales; sin embargo, investigaciones de relevancia en el mundo refieren que la baja satisfacción laboral y la poca adaptación al ambiente de trabajo es un desencadenante vital.

¿Tienen alguna clasificación o todos los dolores son iguales?

—Son diversos y los determinamos de acuerdo con el tiempo de duración, o sea, el agudo persiste menos de seis semanas; el subagudo, entre seis semanas y tres meses; mientras el crónico sobrepasa el trimestre y esto nos lleva a adoptar las medidas terapéuticas específicas, porque no es lo mismo tratar un dolor agudo cervical que uno crónico.

"Y por su etiología, que es la parte de la medicina que estudia el origen o las causas de las enfermedades, puede ser estructural, por ejemplo, en una mujer entre 20 y 30 años con esta afección lo primero a revisar es el daño estructural, como son los defectos congénitos de los pies no atendidos, la escoliosis por mala postura asumida desde la escuela, al ver la televisión, al escribir... todo trae aparejada la desviación estructural de la columna vertebral o la sobrecarga de la musculatura cervical. AHay quienes lo dividen en mecánicos, neuropáticos o referidos".

¿Cómo se comportan cada uno de ellos?

—El mecánico se origina en la columna vertebral o sus estructuras de sostén, que son los ligamentos, los músculos y por causas de artritis degenerativa, hernias discales y el llamado síndrome miofacial, que es muy específico producto de la inserción de los músculos cervicales-laterales.

“El neuropático resulta de la irritación por una lesión o enfermedades del sistema nervioso periférico, que puede ser compresiva o irritante por osteofitos, que son como espolones en las vértebras, o por discos intervertebrales o ambos, la estenosis (estrechez) del canal asociada en ocasiones congénitas, o por cambios degenerativos, como la osteoporosis.

“Puede ocurrir por dolor de origen muscular, por un proceso inflamatorio agudo, o sea, una miositis (inflamación del tejido muscular debida a diversas causas, incluso a una infección originada por microbios), podemos mencionar esta ante enfermedades como el Zika, el Dengue, y otras. Estos pueden ser primarios y secundarios como las miopatías inflamatorias, y las secundarias a otros procesos infecciosos paraneoplásicos, por solo mencionar algunos.

“Es referido cuando el dolor radica en otras estructuras regionales, como el infarto agudo del miocardio cuando da y corre hacia el cuello, pero el médico sabe qué región está irradiada, al cuello o el brazo; el dolor de los aneurismas de la aorta que sabemos va hacia la espalda y la cervical, en fin...”

¿Puede distinguirse el dolor desde la clínica?

—Tanto que es lo más importante porque de ahí se desprenden las decisiones terapéuticas, se conoce entonces si se acude a medicamentos en tabletas, inyectables o a procederes quirúrgicos, y se aplican escalas para medir el dolor (la SLANNS) internacionalmente, algo no muy utilizado aquí.

¿La evolución siempre es para mejor o no?

—El agudo tiene poca influencia sobre los factores de persistencia, y se debe a una causa evidente o motivación y puede tratarse antes de instalarse de manera crónica.

“Los de peor pronóstico incluyen al sexo femenino, la cercanía de la menopausia, la edad avanzada y coexistencia con dolencias psicosociales, como la depresión, esta es la más frecuente para que no mejore, provoca incluso un tipo de cefalea".

¿De qué equipamiento se apoyan los médicos para estos estudios?

—Si tenemos pacientes con anomalías o defectos estructurales como la escoliosis, defectos en los pies, las rodillas, el desplazamiento de una vértebra hacia otra con antecedentes o no de traumatismos, fracturas traumáticas o espontáneas, es suficiente la radiología simple de cráneo.

“La Imagen por Resonancia Magnética (IRM) que todos quieren hacerse es un arma de doble filo, porque en los pacientes de más de 60 años se encuentran anormalidades en un 80 % y de estos el 60 % son asintomáticos; sería un hallazgo clínico, por lo tanto se van a buscar otras cosas que no tienen relación con estos síntomas. Los estudios electrofisiológicos se indican en aquellos enfermos que se sospecha de un cuadro neuropático o medular.

“En este momento se está instalando un laboratorio de neurofisiología en nuestro hospital, pero actualmente los que requieran de esos estudios son enviados a La Habana o a Santiago de Cuba y son trasladados en una ambulancia sin costo para ellos”.

¿Y cuando esté el laboratorio?

—Lleva un análisis de cuáles son los más necesitados como hacemos ahora para enviarlos a la capital o a Santiago de Cuba.

La norma de estas consultas es no mencionar tratamientos médicos en específico, eso se deja para cada paciente y su médico, pero ¿habrá algo que sea factible para la mayoría?

—La fisioterapia y rehabilitación para fortalecer a las personas, con la continuidad en el hogar. Y aclarar algo, a la gente le gusta el uso del meprobamato y no hace bien porque lleva a la depresión.

¿Hay alguna manera de no llegar a este padecimiento tan común?

—Sí, y es efectiva desde la juventud: llevar una dieta adecuada, sin excesos de las cosas que nos gustan tanto,  no realizar un trabajo de demasiado peso y ante otros adoptar una postura correcta, asimismo en la época de estudiante a la hora de escribir; si además se mantiene un sistema hormonal normal y si a partir de los 30 años se hace ejercicios regularmente, las posibilidades de evitar ese dolor se incrementan.

“Todo lo anterior lleva a una mejor calidad de vida, y si se da cuenta, los ancianos que asisten a los círculos de abuelos, donde realizan ejercicios cotidianamente, de acuerdo con sus años, ellos no sufren de crisis agudas de dolores del cuello. Ese ejercicio los fortalece. Si las vértebras no son ejercitadas se van “oxidando”, no pueden moverse bien y duelen.

“Es como cuando alguien tiene una espina en la mano, primero sáquela y después tome analgésico. Esa es la fórmula y solo añadir la necesidad de un manejo oportuno en la atención primaria de salud (APS). Los médicos de familia pueden hacer mucho mediante la educación, atender a tiempo y mejorar la calidad de vida de esas personas. Ante casos más complejo sí sería necesaria la consulta al neurólogo o neurocirujano, según corresponda.

“Deben incrementarse las charlas educativas, eso disminuiría los casos en consultas en edades adultas y, sobre todo, ayudaría a una vida más saludable”.