CAMAGÜEY.- Para abordar el tema de las leucemias acudimos al Dr. Félix Leandro Morfa Viamontes, especialista en Hematología, de ese servicio, del hospital clínico quirúrgico Amalia Simoni, de esta ciudad, que cuenta con 18 años de creado.

Él comenzó nuestra consulta así:

"Las leucemias pueden ser agudas y crónicas. La aguda es una proliferación clonal de células inmaduras que infiltran la médula ósea, denominadas células blásticas. Desde el punto de vista epidemiológico, en el caso de los adultos, hay más tendencia a la meloide aguda que a la linfoide aguda, las variantes de esta última son más frecuentes en niños".

- ¿Cuáles son sus pronósticos?

- Las de peor pronóstico son las meloides, aunque algunas de estas, que no considero oportuno mencionar definiciones médicas, sí pueden evolucionar de manera favorable.

- ¿Los síntomas?

- La sintomatología de las agudas son muy propias, y parten de la alteración de los elementos de la sangre. Un paciente puede tener disminución de la hemoglobina, con la anemia como primer síntoma y los leucocitos bajos en sangre (leocupenia), y además, plaquetas por debajo de los niveles normales (trombocitopenia).

“Un individuo puede presentar una bicitopenia, que es la disminución de dos series sanguíneas, por ejemplo: hemoglobina y leucocitos; leucocitos y plaquetas; hemoglobina y plaquetas,y para que sea una leucemia aguda debe haber una caída de todos los elementos de la sangre y es lo que se llama pancitopenia.

“La caída de los leucocitos se presenta con fiebre, escalofríos, manifestaciones infecciosas, porque la persona no tiene defensas para contrarrestar las infecciones, y cuando se reducen las plaquetas caemos en las dificultades de la coagulación y entonces acude al médico por petequias (pequeños derrames vasculares cutáneos del tamaño de una cabeza de alfiler), hematomas, y puede aparecer sangramiento por las encías, los oídos, la orina, por el recto, la vagina, los ojos, y como evidencia de este padecimiento más avanzado serían el aumento de tamaño del bazo y del hígado”.

- ¿Cómo se diagnostican?

- En el caso de la aguda mediante el medulograma (aspirado de médula ósea) y biopsia, basado en el criterio médico, y siempre se tiene en cuenta cuando las plaquetas bajan. Hoy, mediante la tecnología con anticuerpos monoclonales, se define el tipo de leucemia que se padece, de acuerdo con los marcadores inmunológicos y tecnologías no visibles. Nunca abandonamos la clínica; no obstante, la tecnología es fundamental.

“La meloide aguda responde bien al tratamiento, con medicamentos utilizados a nivel de hospital. Otra variante es el trasplante de médula ósea, y un buen pronóstico de la enfermedad influye positivamente a la hora de realizarlo”.

- ¿Influyen factores externos en la aparición de las leucemias?

- Sí, como sucede con las ondas electromagnéticas, los accidentes nucleares, y exposiciones a ciertas prácticas de profesionales de la Salud y que no se protegen y chequean de manera sistemática, ese es otro riesgo, es una enfermedad profesional.

- ¿Cúales son las complicaciones más severas?

- Las hemorrágicas e infecciosas.

- ¿Y el comportamiento de las crónicas?

- En las crónicas, sobre todo la meloide, la sobrevivencia es mucho mayor y sus complicaciones son debido a las infecciones. Hay medicamentos muy efectivos y son agradecidas en su totalidad a las terapéuticas, con la inclusión de los anticuerpos monoclonales.

- ¿Según edad, raza, y sexo?

- Las agudas aparecen más a menudo en mayores de 35 años, por el sexo no es importante, ni la raza.

- ¿Crece el número de casos nuevos a través de los años?

- Sí. Las exposiciones externas pueden influir, pero hace 60 años no había el acceso actual al personal calificado, a la tecnología, ni a medicamentos como en la actualidad, y tenemos acceso al cuadro básico de medicamentos imprescindible. Al año diagnosticamos entre ocho o diez, pero hemos tenido otros con 14.

"El trasplante de médula ósea se efectúa en el hospital Hermanos Ameijeiras, y tenemos los mecanismos creados para lograrlos. En cualquier parte del mundo está por encima de un cuarto de millón de dólares, sin contar al donante cuando debe acudirse al banco de médula ósea que sea compatible, y todo saldría en un medio millón de dólares. Todo eso es gratuito para los cubanos”.