CAMAGÜEY.- De la consulta anterior quedé motivada con el tema de la osteoporosis. Fue por eso que pedí al Dr.  Félix González González, especialista de Segundo Grado en Endocrinología, Profesor Auxiliar y Consultante y Máster en Urgencia Médica, del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de esta ciudad, que nos aclarara ciertas dudas relacionadas con ese padecimiento.

Según su definición, es la pérdida de la masa ósea, donde disminuye la densidad mineral de los huesos porque se han debilitado, como sucede con el calcio.

Por lo general, esta armazón de nuestro cuerpo es observada como un órgano inactivo…

—No es así. No es inerte y no solo interviene a la hora de mantener la estructura del organismo, sino que es viva, activa, con intercambios metabólicos y para amparar su homeostasia, que es el proteger una condición interna estable, o sea, el metabolismo, necesita de agentes hormonales, nutricionales y su salud está influenciada por muchos factores medioambientales.

“Esta masa o densidad ósea se determina en etapas tempranas de la vida en la que la nutrición es vital, incluso, se dice que en la etapa prepuberal (entre los 11 y 13 años) es donde se marca el futuro óseo”.

¿Tiene preferencia de sexo?

—Lo dicho antes debe tenerse muy en cuenta en las niñas, porque se ve en una proporción de tres a uno, más en la mujer, con predominio en el período menopáusico. Es por eso que, insisto, la alimentación en las niñas en la etapa prepuberal es fundamental para marcar el contenido de mineral en los huesos en su vida adulta.

“La mujer sobresale con esta dolencia con asiduidad en el climaterio, cuando se pierde alrededor de un uno por ciento de esa masa ósea por año al llegar a la declinación ovárica, que en nuestro medio debe presentarse después de los 37 a 38 años de edad.

“En esa etapa decaen la función gametogénica (producción de los óvulos) y la de hormonas, y dentro de estas los estrógenos que actúan en esos momentos para sostener adecuadamente la salud de los huesos; esa hormona femenina, además, opera como protectora cardiovascular y ayuda a regular el colesterol.

“Esto no quiere decir que el hombre esté exento de padecerla, porque puede ser el resultado de una enfermedad sistémica, como son las oncogénicas, y esto vale en ambos sexos”.

¿Cuáles serían los alimentos para prevenirla?

—Los ricos en calcio, fósforo… Recordar que una dieta balanceada es muy importante. Debemos tener en cuenta los productos lácteos, vegetales, frutas, todo en cantidades adecuadas.

“Muchas veces pensamos, y es erróneo, que el aporte excesivo de las proteínas de alto valor biológico son vitales para evitar la osteoporosis; sin embargo, puede resultar todo lo contrario porque si provocan la disminución del PH sanguíneo la aceleraría. Todo esto debe ocurrir de una forma equilibrada. De hecho se utilizan los alimentos funcionales y son los capaces de suministrarle al organismo la cantidad de energía y nutrientes convenientes e impiden el desarrollo de algunas enfermedades o propician la cura de otras.

“Estos alimentos en muchas ocasiones son enriquecidos con calcio y vitamina D”.

¿Influyen los rayos solares y la vitamina D?

—Y determinan. La pobre exposición a los rayos solares por el temor a sufrir del cáncer de piel , por lo que nos cubrimos siempre, va en contra de la buena salud de los huesos porque no se agrega la vitamina D encargada de incorporar el calcio como se debe.

“Por lo tanto, es importante una buena educación relacionada con el recibir los rayos del sol y para esto conocemos de horarios que son menos nocivos”.

¿Y los ejercicios físicos influyen?

—Debemos combatir el sedentarismo como una gran epidemia. La actividad física estimula y mejora la formación ósea.

¿En qué sitio podemos ubicar el uso de medicamentos?

—Ingerir fármacos de manera indiscriminada puede debilitar la fortaleza de los huesos.

Cuando la mujer llega a la menopausia, ¿puede beneficiarse con el uso del reemplazo hormonal?

—Sin dudas, aunque con mucho cuidado y estricta orientación médica, por los factores de riesgo de enfermedades malignas personales o con antecedentes familiares, con especial atención si tiene historias de cáncer de mama o de tipo ginecológico.

¿Cuáles serían los riesgos no modificables?

—El color de la piel, pues la encontramos más en la raza blanca y el genético. Con más frecuencia la padece la mujer delgada, en este caso sí puede modificarse.

¿Entonces para evadirla abogamos por ser gordos?

—No llegar a la obesidad ni al sobrepeso, pero sí evitar la delgadez extrema. No olvidemos la moda internacional de ser flacas en extremo, y no se puede exagerar.

Inclusive, para estar a la moda se llega a exceder en comportamientos inadecuados…

—Por supuesto, y como hemos dicho, la alimentación es primordial.

¿Tiene algún vínculo con los hábitos tóxicos, como el fumar o ingerir bebidas alcohólicas?

—Es indiscutible, el consumo en exceso propicia la osteoporosis, pero hay más, los refrescos de cola son dañinos para la salud de los huesos, más en las mujeres, tampoco debe excederse en el consumo del café.

“Es muy dañino el de drogas igual. Además, todos estos llevan a una mala alimentación y empeora la situación, el daño se potencializa de un modo exponencial”.

¿Cómo podemos saber si padecemos de una osteoporosis, duele?

—No tiene por qué producir dolor porque afecta la cortical de los huesos donde la enervación no es tan rica, por lo tanto la transmisión de dolor no es como esperamos.

“Lamentablemente se conoce ante algunos estudios, como los radiológicos de los huesos y cuando sale a la luz por esta vía la pérdida ósea va más allá de un 20 %. Lo ideal sería acudir a los exámenes densitométricos donde se evalúa de acuerdo con su localización porque no en todos los huesos se manifiesta igual, y es simple, de fácil diagnóstico y de buena interpretación”.

¿Contamos aquí con la posibilidad de la densitometría?

—El equipo como tal está roto en estos momentos, pero por la vía de imágenes o ultrasonidos puede detectarse y tampoco es un proceder invasivo.

Después de descubierta, ¿mejora?

—Sí. Al quitar del camino los riesgos modificables, como la inadecuada alimentación, obviar las cirugías extremas lo más posible para conservar los ovarios, hacer ejercicios…

“Si conocemos que la sufrimos hay que acudir al médico. No todas son de igual intensidad, ni con el mismo pronóstico y cada una lleva un criterio médico, que puede ser del clínico, el internista, el ortopédico, el endocrinólogo, el nutriólogo y el ginecobstetra, y debido a sus características así se tratarían”.

Aunque en estos casos no abordamos el tema de los medicamentos, por esa mala costumbre de algunas personas de automedicarse, pero lo anterior me hace pensar que estos se relacionarían con el tipo de osteoporosis…

—Tiene que lograrse un tratamiento especializado, personalizado, preventivo, predictivo y participativo. Son cuatro p que van juntas en una atención interdisciplinaria, donde en el último caso mencionado involucramos al paciente; si él no ayuda todo esfuerzo sería estéril.