CAMAGÜEY.- Reiniciamos la sección con un padecimiento, del que no por conocido, se sabe lo suficiente, y es el caso de la migraña. En esta ocasión y para orientarnos acerca de sus pormenores, contamos con el apoyo del reconocido Dr. José Ángel Infante Ferrer, especialista de 2do. Grado en Neurología y Medicina Interna, y Profesor Asistente, del hospital universitario Manuel Ascunce Domenech, de esta ciudad.

¿Cómo se caracteriza?

—Es una entidad clínica con una identificación y evolución que data de muchos años. En la antigua Grecia ya se hablaba de esta, también conocida como jaqueca, en las mujeres acompañadas con la menstruación.

“Consiste en una cefalea crónica vascular recurrente. Siempre con un comienzo agudo y al ser diagnosticada ya se espera la recurrencia, en ocasiones de manera progresiva, en otras no. Hay que estar pendiente, en caso de ser progresiva, nos enfrentamos a un cuadro de alarma, que en ocasiones está dado por la aparición de un nuevo síntoma.

“Atañe a las arterias tanto intra como extracraneales por la reactividad que tienen para sufrir cambios en su elasticidad, lo que la lleva a presentarse en diferentes fases, o sea, de contracción o de dilatación”.

Previo al dolor, ¿ocurre algún aviso?

—Como no sucede en un estado de inconciencia, sí. Esos avisos están determinados por el tipo de migraña que se padezca.

Infiero entonces que son diversos sus modos de presentación…

—Sí, porque no todas son iguales. Sus clasificaciones son disímiles. Una con aura síntomas neurológicos transitorios, que se instauran de forma progresiva y provocan alteraciones en la visión en la mayoría de los casos—, a veces acompañada con pérdida de fuerza de un lado del cuerpo, afectaciones del campo visual como en la retina y se pierde visión o desaparece de manera fugaz en uno u otro ojo, en dependencia de la arteria que está tomada, incluso, está la oftalmopléjica y es al quebrantarse la fuerza del movimiento de los ojos con caída del párpado, se ve con frecuencia y es uno de los motivos de alarma de la población; las personas llegan al cuerpo de guardia y dicen: “se me cayó el ojo”, y por supuesto, si no tiene una parálisis facial u otras causas, la tenemos en una de las formas, previo al dolor.

“La migraña hemipléjica está muy bien descrita, incluso, es de origen familiar, hereditaria, ya con un cromosoma aislado. Al suceder esto se piensa en no pocas ocasiones en un infarto cerebral, que sería otro problema del sistema nervioso central.

“Otra llega sin aura y sí con el dolor pulsátil o como si fuera un latigazo, recurrente, que se acompaña o no de alteraciones visuales y de la audición, como son la fotofobia, dificultad para percibir la luz y los sonidos, aberraciones al recibir la calidad de estos, que aparecen antes o durante el dolor y es la más común, la que denominamos ‘sata’.

“Si siempre es del mismo lado de la cabeza el médico debe seguir investigando porque las causas pueden ser otras, no quedarse tranquilo”.

¿En la hemipléjica demora mucho ese episodio?

—Se recupera espontáneamente luego de parecer el dolor. Transcurre en minutos o segundos, previo al dolor, que llega con la dilatación del vaso sanguíneo, o sea, el llenado, no la isquémica —que sería previa al dolor—, es reversible, como ocurre con los síntomas del aura.

¿Cómo influye el sexo?

—De tres mujeres a un hombre, aunque en la niñez predominan los varones, en la pubertad es a la inversa y se mantiene así durante la edad fértil.

¿Tiene preferencia por alguna raza?

—Por la negra, y como a estas personas les afecta más la hipertensión arterial, es algo a ser estudiado, pues igual es más fuerte, el dolor es pulsátil, con náuseas y vómitos, que son síntomas similares y otra gran causa no migrañosa dentro de las cefaleas vasculares, y traen consigo la confusión por las señales.

En el período del embarazo, ¿la mujer sufre de migraña?

—Como los estrógenos están en receso y aumenta la fase progestógena, en muchas disminuyen o no la sufre, en otras no. Siempre debemos tener en cuenta si la cefalea fue un debut en el estado de gestación o si ya la padecía.

¿Los medicamentos anticonceptivos tienen efectos adversos?

—Son un riesgo para las migrañosas porque aumenta la sobrecarga de estrógenos y, por ende, las crisis.

¿Cuál es su causa?

—Es mulficatorial, a veces por el desenlace de trastornos alérgicos o de la serotonina (sustancia que está presente en las neuronas y realiza funciones de neurotransmisor), porque sufre de un proceso inflamatorio; en otros pacientes se desencadena debido a alteraciones hormonales como sucede en mujeres en edad fértil, hasta el cuadro neurálgico.

“Inclusive el clima, sus cambios, el exceso de calor, los olores fuertes. Todo eso y más lleva a un malestar de esta naturaleza”.

¿Y los alimentos?

—Cómo no, del mismo modo son desencadenantes, más dentro de los que desatan afectaciones alérgicas, como el aumento de la serotonina en sangre, y ocurre con el chocolate, que creo le gusta a casi todas las mujeres; los lácteos y los cítricos.

Foto: Otilio Rivero Delgado/AdelanteFoto: Otilio Rivero Delgado/Adelante

¿El estrés desempeña su rol en esta dolencia?

—También interviene y las personalidades propias de cada cual son difíciles a veces de manejar. El obsesivo compulsivo es muy embarazoso de atender, pero siempre hay que tratar de aliviar a las personas, el médico tiene que conseguir alejar las crisis, disminuir la recurrencia, ese es el principal objetivo”.

¿Se relaciona con hábitos tóxicos?

—Desde luego. Está vinculada con el tabaquismo, el alcoholismo. La nicotina y el alcohol son sustancias propiciadoras probadas.

He escuchado que el café fuerte alivia este malestar, ¿es cierto?

—En la fase isquémica no, es la de contracción y cerraría más el vaso sanguíneo; no obstante, a muchas personas sí les beneficia cuando el dolor está instalado, ya en fase de dilatación, con la salvedad de conocer previamente que no está con la presión arterial elevada.

¿Algún tipo de profilaxis?

—Sí, y el especialista la indica según el paciente y si este cumple lo orientado logran alejarse las crisis. Quienes la padecen tienen que conocerse como cualquier paciente con enfermedad crónica, claro, enseñados por su médico, y así adaptarse a convivir con su problema.

“Es bueno que las personas anoten, hagan como especie de un diario. Escriban todos los días qué comen y los horarios, y al lado anotar sí o no, o sea, si le dolió la cabeza o no; si se estresa o presenta otro problema nervioso debe aprender a relajarse.

“Así conoce qué le provoca la crisis, si fue el chocolate y hasta el frijol de uno u otro color; también la falta o exceso de sueño. De esta manera podrá corregir qué es lo que le afecta; de la misma manera, al percibir que la padecerá, dirigirse a un sitio fresco, mientras más frío mejor, oscuro, tranquilo, evitar por todos los medios los ruidos y la claridad”.

Repito en estas consultas que los medicamentos los dejamos para las de tipo privado, entre paciente y médico, pero, ¿habrá algún método que no sea medicamentoso?

—La medicina natural y tradicional y la ozonoterapia, ambos son muy afectivos, y también orientados por el médico.

¿Cura?

—Es una enfermedad crónica, no cura. En el hombre es más intensa y en la mujer disminuye o se elimina en la menopausia, pero no siempre.

Y eso que escuchamos de que disminuye con la edad porque el flujo sanguíneo igual se reduce, ¿es cierto?

—No, lo que influye es el cambio en el comportamiento hormonal.

¿Puede llevar a la muerte?

—No, pero afecta la calidad de vida. En un mes muchas personas resisten entre cuatro, cinco o seis crisis que duran en ocasiones 42 o 72 horas cada una, y hay quienes sufren luego de algo que conocemos como resaca y es esa sensación de malestar tras el episodio de dolor intenso. Su duración es variable: desde pocas horas hasta varios días, por lo que se afecta la vida laboral y cotidiana.

El Profesor Infante refiere que de la cabeza duelen muchas de sus partes y dentro de ella están, fundamentalmente, las arterias y los cambios mencionados, mientras de las extracraneales las arterias temporales son las que más se dañan y en su recorrido encontramos los músculos, la piel, otras estructuras, más internamente las meninges, la duramadre (la más externa y resistente de las tres meninges o membranas que rodean la pared del encéfalo y la médula espinal), que es muy dolorosa, y otras causas que aumentan la presión dentro del cráneo.

Luego de lo relacionado se impone conocer:

¿Es fácil el diagnóstico?

—No, el dolor de cabeza representa un dolor de cabeza para el médico, sobre todo al debutar porque deben descartarse los signos de alarma como la inflamación de los nervios ópticos, que llevaría entonces al fondo de ojo, de no ser así hay más tranquilidad. Siempre llegar a la seguridad de que no hay tumores, seudotumores cerebrales, u otros problemas.

“No debe acompañarse de fiebre, aunque en la etapa de ovulación de la mujer sube la temperatura y una crisis consigue estar aparejada a este fenómeno. El diagnóstico es eminentemente clínico y se asegura al descartar otras afecciones que simulan un dolor de tipo migrañoso. Es importante estudiar otras causas para llegar a la prescripción, eso es fundamental.

“Mire, cuando alguien llega al hospital con un dolor en el pecho todos piensan en un infarto; y en este caso que nos ocupa debe ser alarmante igual hasta tanto se demuestre es producto de algo menos preocupante”.

De manera general, ¿alguna recomendación?

—Los hábitos de vida deben ser cuidados, no fumar, no ingerir bebidas alcohólicas, mucho menos en exceso, si ya practican estas adicciones dejarlas bajo orientaciones especializadas, y como mencioné antes conocerse a sí mismo y evitar los efectos desencadenantes.

Ante un dolor de cabeza, ¿cuándo aconseja acudir al médico?

—Siempre es importante ser revisado, estudiado. Al comienzo lo hace en una fase aguda, y nunca dejar de ir a consulta si se asocia de inconciencia y vómitos.

“Imagínese, el 80 por ciento de la población mundial sufre de dolor de cabeza en algún momento de su vida, incluso, el 50 por ciento de manera recurrente”.