CAMAGÜEY.- Resulta harto difícil relacionar cuántas afecciones neurológicas puede presentar una personita en los primeros años de vida y esa responsabilidad se la pedí a la Dra. Adela E. Avilés Álvarez, especialista de 2do. Grado en Pediatría, entrenada en Neuropediatría y Genética, Máster en Atención Integral al Niño, y Profesora Auxiliar y Consultante del hospital pediátrico Eduardo Agramonte Piña, de esta ciudad.

¿Qué indica si un bebé muestra una afección neurológica?

—Es importante conocer una serie de factores de riesgo durante los períodos prenatal (antes de la concepción al momento del parto), perinatal (desde el momento del parto hasta los primeros siete días de nacido) o postnatal (a partir de esos siete días en adelante hasta el término de la adolescencia).

“Las madres y los padres deben estar conscientes acerca de cómo influyen negativamente desde el punto de vista neurológico los hábitos y adicciones como son el fumar, ingerir bebidas alcohólicas, drogas ilícitas y ciertos medicamentos en los futuros bebés, incluso, antes de ser concebidos o cuando están en formación”.

¿Hay alguna relación con las afecciones crónicas en las futuras madres?

—Sí, pero como toda persona es libre de encargar sus hijos, la responsabilidad estriba entonces en el momento de concebirlo, porque es esencial un control de su enfermedad cualquiera que sea, y esto lo logran si asisten a la consulta preconcepcional ante un equipo multidisciplinario. Es válido al padecer de epilepsia, diabetes mellitus, hipertensión arterial, malformación congénita cardiovascular o problemas renales, entre otros.

“Al no cumplir con este requisito y no planificar su embarazo, tampoco conocen a tiempo algunas dificultades que alcanzan ser eludidas, y quizá no tengan un niño neurológicamente sano, cuestión que se evitaría al asistir la pareja en el momento oportuno a los especialistas para ser orientados acerca de qué factores repercuten desde el punto de vista negativo”.

Determinados trabajos donde mantienen contactos tóxicos, ¿pudieran estar vinculados con ciertas enfermedades de esta naturaleza?

— Por supuesto, quienes laboran en industrias con contaminantes, tóxicos o exceso de calor, o todo lo que contenga metales pesados requieren de un control previo, ya que en ocasiones se conoce el lamentable suceso al encontrarse en estado de gestación.

¿La edad de la pareja determina en algo?

—También y para evitar estas dolencias se recomienda que el embarazo suceda después de los 19 hasta alrededor de los 36 años y que los papás conciban a sus hijos desde que sus órganos de reproducción están activos, y no después de los 65 años.

¿Y la alimentación?

— Se supone que la mujer esté bien nutrida, de lo contrario es un problema porque de no ser así son víctimas de un parto pretérmino o de amenazass de aborto.

Se orienta que las mujeres en edad fértil tomen el ácido fólico…

—Es cierto y mejor aún antes de embarazarse, mucho más al conocerse si tiene antecedentes familiares de espina bífida oculta, ausencia parcial del cráneo, malformaciones de la columna vertebral, hidrocefalia; es independiente a que hoy los exámenes genéticos revelan ciertas malformaciones, pero lo fundamental sería prevenirlos.

“Cuando lo toman ya embarazadas no es efectivo, por eso se precisa sea en la etapa preconcepcional”.

¿Cómo interviene el momento del parto en ese niño?

—Hay que saber si el bebé lloró al nacer, o se puso moradito o no. Es importante conocer los problemas enfrentados enel nacimiento y dejarlos hasta escritos, porque cuando el niño comienza su desarrollo y enfrenta problemas a veces ni la familia sabe de estas cosas.

Ya estamos ante un bebé, ¿qué importa a partir de ese momento?

—Algo tan a la mano de todas como la lactancia materna, vital desde que nace de manera exclusiva hasta los seis meses, y luego combinada hasta los dos años. Es indiscutible que los niños que son amamantados por sus madres, aparte de estar bien alimentados, reciben más amor, con una influencia positiva en un mejor desarrollo neurológico y de todos sus órganos, es algo científicamente probado. Es importante saber que en el hospital materno infantil Ana Betancourt, de esta ciudad, brindan la consulta de neurodesarrollo para todos los niños que han sido ventilados.

“Tener en cuenta si a la hora de lactar al bebito cambia de color o se pone sudoroso porque puede tener dificultades cardiovasculares, y corresponde consultarse en la puericultura.

“En esa etapa también se chequea el cierre de la fontanela, a los que muchos le dicen la mollera, el tamaño de la cabeza, o si es asimétrica.

“Otras crisis sí logran ser epilépticas, por eso los padres están obligados a percibir en los lactantes algunos movimientos involuntarios de los miembros inferiores y superiores como si tuvieran cólicos o se asustaran, expliquen al observarlos con la mirada fija, en procesos así la madre dice: ‘el niño hace algo raro’. El diagnóstico precoz de las epilepsias es muy importante, y tener en cuenta los factores de riesgo y antecedentes familiares del mismo modo.

“Insisto en que la madre, el padre o el cuidador de los niños desempeñan un papel particular porque requieren de una observación exhaustiva”.

Pensemos en un niño más crecidito, ¿qué no perder de vista en él?

—Su desenvolvimiento psicomotor. En las consultas de puericultura el médico está pendiente de cuándo el niño sostiene la cabeza, cuándo comienza a gorjear, a sentarse, o sigue los objetos con la mirada.

“Al iniciarse la etapa de caminar se nota un niño hiperactivo, en algunos no hay problemas, pero si no se concentran, no se encuentra qué lo entretenga, y además, presenta factores de riesgo debe llevarse al médico y seguirse por neurología y psiquiatría. De añadirse problemas del lenguaje más aún.

“Estar al tanto de cómo mueven sus manitos y bracitos, o hacen crisis o ataques en los que se ponen morados cuando lloran, tienen hambre, o se ponen pálidos, o sea, se manifiestan de estas maneras al presentar espasmos del sollozo, al quedar sin respiración y no calificarlos de antemano como producto de las conocidas ‘malacrianzas’.

“Determinar una marcha adecuada al caminar, evaluarse al hacerlo en la punta de los pies o arrastrando uno, o se va de lado, pues hay la posibilidad de estar en presencia de una distrofia muscular de Duchenne o distrofia muscular progresiva (DMD), que es una enfermedad hereditaria con un patrón de herencia de tipo recesivo ligado al cromosoma X, por lo que se manifiesta en hombres y las mujeres son las transmisoras y como está estudiada y las portadoras son conocidas se determina qué hacer a tiempo; no obstante, si se decide continuar el embarazo nadie lo impide, solo que al conocerse la actuación es oportuna, dándole a conocer que el promedio de vida es hasta los 20 años.

“De acuerdo con investigaciones genéticas efectuadas conocemos dónde están concentradas estas familias. En Camagüey, es en la zona de Senado.

“El dolor de cabeza surge por muchas causas y no siempre le prestamos la debida atención. Conviene delimitarse si lo sufre al levantarse y es acompañado o no de vómitos, o al hacer ejercicios, y los antecedentes familiares.

“Puede corresponderse con problemas visuales, a un glaucoma. Los mayores están en la obligación de preocuparse y ocuparse, y más aún al mostrar dificultades al caminar.

“No olvidemos que la hipertensión arterial se traduce a través del dolor de cabeza y los niños enfrentan este padecimiento a pesar de que los adultos no lo piensen, en ellos la mala alimentación los daña. El especialista está preparado para afirmar o descartar una migraña y de qué tipo, y el tratamiento dietético igual determina.

“Identificar con los tics, que son los movimientos involuntarios con los ojos, la boca..., los trastornos del sueño y dentro de este encontramos el sonambulismo y hay que atenderlo; sin pasar por alto el terror nocturno, este último más manejado por los especialistas en psiquiatría.

“Es esencial darle a conocer al médico el niño que hace crisis de palidez, sudoración, pérdida repentina y pasajera del conocimiento que se produce por falta de riego sanguíneo en el cerebro y excluirse una enfermedad cardiovascular para determinar estas afecciones, conocidas como lipotimias y síncopes, y así no confundirlas con las epilepsias”.

El niño creció y ya está en la escuela, ¿qué ocurre en esa etapa?

—En la edad escolar la maestra se percata de ciertas dificultades en el aprendizaje y es lamentable sea así, porque es la evidencia de que antes la familia no percibió los problemas y a veces ya es tarde. Los problemas de lenguaje y conducta se tornan más complejos en esas edades, pese a que contamos con los centros psicopedagógicos y los psicólogos al alcance de todos.

“En el aula detectan las crisis de ausencia y a pesar de que no afecten su nivel intelectual, sí se precisa de un diagnóstico y tratamiento. En la mayoría de los casos es la maestra quien se da cuenta y si se agrega problema de aprendizaje no es tan simple, sería una epilepsia más complicada y como no provocan los llamados ataques en que caen al piso no se consideran como debería ser. Aunque tengan un buen pronóstico se requiere del diagnóstico con vista a que el especialista decida las medidas pertinentes”.

¿Los accidentes cuentan para estos padecimientos?

—Cómo no. Los pequeños requieren de un cuidado extremo para evitar los accidentes, hasta de los “chuchos” de la corriente eléctrica porque llevan a conflictos neurológicos; las barandas de las cunas mantenerlas bien subidas, no exponerlos a recipientes con agua, a las caídas que provocan los traumas craneoencefálicos, porque sobreviven y luego quedan con secuelas neurológicas.

“Ahora en temporada de vacaciones no dejar a los niños solos en las piscinas, ni siquiera con salvavidas y flotadores”.

Al pasar algunos años y pese a la observancia de los adultos los niños no presentan estos signos y síntomas, y más adelante hay cambios, ¿qué hacer?

—Al manifestarse algún cambio como los mencionados, entonces se acude al chequeo para afirmar o no la posibilidad de tumores intracraneales y de acuerdo con los estudios realizados en la provincia las edades más propensas son la escolar hasta la adultez, se precisa de estar atentos a la irritabilidad de los menores, si su cabecita no crece bien, en fin..., uno o dos niños al año padecen de este tipo de tumor en la provincia.

Si bien de buena fe, las madres y los padres cometan errores con sus hijos y se ven afectados neurológicamente, ¿quiere mencionar algunos?

—Algo tan común como ponerles las televisión a los lactantes, ni siquiera los muñequitos favorecen, en lugar de mejorar o influir en el desarrollo del lenguaje se los retrasa, sucede un efecto adverso, al igual afecta la visión y el desarrollo psicomotor, se deja de la mano y al acudir al médico por retrasos a la hora de hablar, por ejemplo, se llega tarde.

La Profesora Adela no quiso terminar sin comentar que los profesionales a cargo de las consultas de neuropediatría están bien preparados para detectar cualquiera de estas alteraciones neurológicas y que contamos en la provincia con los equipos tecnológicos. Solo los pacientes son enviados a un centro de atención terciaria de salud si lo requieren, además, inisitió en que las condiciones están creadas para apoyar a los enfermos y sus familiares en lo que necesiten, luego con el seguimiento médico el tiempo requerido. Todo está establecido para ofrecer una atención oportuna y garantizar una calidad de vida cada vez mejor.