Desde una de las primeras obras de la arquitectura ecléctica en Camagüey, que al levantarse anunciaba una nueva visión de la ciudad, una sorprendente mujer inspiraba públicos y aplausos en mayo de 1913, cuando abrió el Teatro La Avellaneda, que se convirtió en una institución cultural de los camagüeyanos y del país, en atención a su proyecto como referente teatral y cinematográfico.