• “Brasil” se alista para moler en diciembre

    Hace un año que los viejos hierros del central Brasil “duermen”. La infraestructura del gigantesco ingenio quedó entre los poderosísimos vientos (que por esa zona sobrepasaron los 200 km/h) del huracán Irma y el batey, y aunque la naturaleza se impuso, 120 hombres y mujeres trabajan para “despertarlo”.