• Presente de ciencia y pensamiento

    Quizá alguno lo creyó utopía, irrealizable proyecto el de fundar sobre la estructura de un país subdesarrollado y marcado por los cercos de los poderosos del mundo, una nación orgullosa de su capital científico y técnico. Pero Fidel, el veedor de futuros nobles y certeros, no se equivocaba. Cuba podía ser tierra de mujeres y hombres de ciencia y pensamiento.