• Waldo Mendoza dejó su amor en Camagüey

    El hombre no puede identificarse como tal si en el fondo no alberga la más pura de las fuerzas espirituales: el amor. Waldo Mendoza es un hombre enamorado. Enamorado de la vida, de la música y de su público. Los camagüeyanos que acudieron en masa al Teatro Avellaneda lo vieron, sintieron y comprobaron.