CAMAGÜEY.- Las nuevas medidas de la administración del presidente norteamericano Donald Trump del 4 de junio para sofocar la economía cubana, así como la activación del Título III de la pérfida Ley Helms-Burton en el mes de mayo, continúan siendo rechazadas por camagüeyanos y camagüeyanas, en la provincia con mayor extensión territorial de Cuba.

A 76 kilómetros de la cabecera provincial, en el municipio de Guáimaro, el más oriental de Camagüey, el movimiento sindical ha condenado estas normativas injerencistas, que no son más que la expresión del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba. Al decir de los trabajadores guaimareños, esta política constituye una violación de los derechos humanos y el principal obstáculo para el desarrollo de la Isla.

El secretariado municipal de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) afirmó que los obreros, campesinos e intelectuales seguirán adelante en la búsqueda de soluciones ante las dificultades económicas, “hasta convertir cada centro y puesto laboral en bastión inexpugnable, aun en las circunstancias más adversas”.

Miembros de organizaciones políticas y de masas en ese mismo territorio, como Darlenis Área Peña, militante de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), afirmó a reporteros de la emisora municipal de Guáimaro que con la llegada del presidente Donald Trump, Estados Unidos retomó la estrategia de recrudecimiento del bloqueo y acrecentó la subversión contra Cuba, lo cual demuestra la hostilidad de su política.

También los jóvenes de Nuevitas, municipio norteño ubicado a 80 kilómetros de la cabecera provincial, han manifestado su rechazo a lo que consideran son “provocaciones, que no obtendrán el maquiavélico objetivo que se proponen”. Como fieles continuadores del legado histórico de la Revolución cubana, los estudiantes de la filial en Nuevitas de la Universidad de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay muestran su rechazo a la nueva medida de recrudecimiento del bloqueo a la Isla.

Entre las varias actividades organizadas por la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), y que han tenido lugar aquí, se encuentran la realización de matutinos especiales, trabajos voluntarios en centros de importancia económica o social, actividades deportivas, charlas y debates entre los alumnos de diferentes años y especialidades, aseguró Yoilán Reyes, presidente municipal de la FEU.

Por su parte, Maylevis Alonso Águila, metodóloga de Trabajo Educativo y Extensión Universitaria de la filial nuevitera del centro camagüeyano de altos estudios de las Ciencias Médicas, explicó a la emisora local Radio Nuevitas que los turnos de reflexión y debate se han convertido, entre otros, en espacios ideales para dar a conocer las consecuencias que tendría, no solo para el pueblo cubano, sino a nivel internacional, la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton.

Los profesores de Historia de Cuba explican a los futuros médicos, enfermeros y técnicos de la salud, cuál fue el motivo de las nacionalizaciones a inicios de la Revolución y cómo se desarrolló ese proceso, para que los estudiantes puedan darlo a conocer a cualquier persona que no sepa o tenga dudas al respecto.

Según las investigaciones, los daños acumulados por el bloqueo durante casi seis décadas de aplicación superan los 900 mil millones de dólares, teniendo en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

Desde el 2 de mayo, día en que el presidente norteamericano Donald Trump activó el Título III de la “Helms-Burton”, el Gobierno Revolucionario y la mayoría de sus ciudadanos han rechazado enérgicamente esa violación al derecho internacional y al bienestar del pueblo cubano.

Ahora, con las nuevas medidas de la administración de los EE.UU. que restringen aún más los viajes de los norteamericanos a la Isla, camagüeyanos y camagüeyanas siguen mostrando su respaldo a la independencia y a la soberanía de su Patria.