CAMAGÜEY.- En el pecho llevan a Vilma. En el alma, a todas las que hicieron la historia, aunque no siempre haya quedado constancia de sus hazañas. De esa estirpe heredaron. Representan el espíritu de una organización que tiene retos para todos los tiempos: unas veinticinco camagüeyanas participan desde hoy y hasta el 8 de marzo en el X Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

Con seis de ellas dialogó Adelante Digital. Y a muchas más vimos, cantando y coreando consignas que celebran la revolución de las mujeres: “una Revolución dentro de la Revolución”, como sentenció Fidel. Camagüey fue parada para las delegadas del Oriente del país antes de partir a la cita, y percibió, en el sentir de muchas mujeres distintas, la vitalidad de una organización que busca crecer y renovarse  a sus casi 60.

“La Federación no pasa de moda, aseguró la más joven de las agramontinas, Rosauris Muñoz Puig, esmeraldense de 15 años, representa la unidad de la mujer, la dignidad de las que en otros tiempos nada o muy poco valían. Hoy tenemos la oportunidad de participar en un Congreso donde tienen voz las muchachas de 14, las más viejitas, porque en Cuba somos escuchadas. Somos lo que  soñó Vilma, aunque falte por hacer.

“Apenas estoy cursando el noveno grado, pero me atrevo a decir que nuestro mayor reto es seguir siéndolo, funcionar mejor para vincular y comprometer a más mujeres, a más jóvenes, con esta obra tan grande de la Revolución”.

 Mirla Hernández Sifontes, estudiante del municipio de Minas, habla, ante todo, de responsabilidad y  compromiso. Son sus preceptos de vida. A sus 16, ya estuvo en una mesa electoral, para garantizar la  transparencia del Referendo Constitucional:

“Allí mi función fue respetar y hacer respetar los principios democráticos y justos de este sistema. Eso, sobre todo. Mi voto fue Sí, y fui feliz de que en la provincia, una inmensa mayoría —más del 80 % de quienes votaron—, compartieran mi criterio. Este referendo impulsaá una Cuba mejor para las federadas, las mujeres todas y el pueblo cubano.  Nací en el 2002, pero cuando leo o escucho de otras épocas, qué difícil. Esto hay que defenderlo, el retroceso no es opción”.

Okenia Valera Pileta ha sido, por cinco años, Secretaria General de la FMC en el municipio Minas. Lleva la agenda llena de opiniones recogidas en el amplio proceso asambleario de la cita. “En La Habana ocurrirá el resumen nacional de opiniones muy valiosas hechas en cada lugar donde hubo reuniones. Ya sabemos, por ejemplo, que tenemos que pluralizar las actividades con las ideas de las experimentadas, cuyas vivencias aportan siempre, y las novedosas de las que recién se incorporan, que también asumen responsabilidades. Todas tienen muchas ganas de que la Federación se parezca a nuestros tiempos sin renunciar a su riquísima historia.

“La Federación no ha perdido su razón de ser, aunque las mujeres hayamos ganado tanto con las conquistas socialistas. Queda por barrer mucho machismo, lo saben bien muchas de las que tienen responsabilidades o cargos, pues en la sociedad, en la familia, no siempre se entiende que también  nos realizamos a nivel profesional, y sigue siendo una realidad la doble jornada laboral, sin comprensiones ni colaboración.”