Foto: ArchivoFoto: ArchivoCAMAGÜEY.- La convocatoria hecha por Raúl Castro Ruz a los camagüeyanos hace diez años, en ocasión de celebrarse aquí el acto nacional por el 26 de Julio, no cayó en el vacío. Ha sido fuente de inspiración para corregir defectos, trazar nuevos proyectos y dar el salto demandado por la economía para la sustitución de importaciones y el fomento de la producción de alimentos.

Desde esa fecha para acá, con mayor énfasis en el último cuatrienio, la provincia entronizó un estilo de trabajo, enriquecido en acciones participativas a nivel de los consejos populares, donde el palpitar de la democracia más cercana a las comunidades decide en las transformaciones actuales y futuras.

Lo anterior apunta hacia lo expresado por el General de Ejército, en esa conmemoración en la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz, de trabajar con sentido crítico y creador, sin anquilosamiento ni esquematismos, reforzado más aún hoy para responder a la confianza depositada por Fidel a Camagüey en carta dirigida el 27 de agosto del 2014 a Jorge Luis Tapia Fonseca, máxima autoridad política de la provincia.

En una de sus líneas señaló: “Me agrada mucho la idea de que la provincia de Camagüey vuelva a ser la provincia que más leche y carne produzca en el país, aun con mucho menos superficie que antes de ser una de las dos provincias creadas por la Revolución en el este del país”.

Por perfeccionar aún, en este territorio se suman más personas a la batalla cotidiana contra los errores propios que agravan las dificultades derivadas, como dijo Raúl, de causas externas, en especial del bloqueo, bajo el deber insustituible de identificar con precisión y valorar con profundidad cada problema en el radio de acción en que se actúa, desde el dirigente hasta el trabajador más sencillo.

Van siendo menos en Camagüey quienes usan las dificultades como escudo frente a la critica por no actuar con la celeridad y efectividad necesarias, o por crecer con la sensibilidad justamente y valentía política que asegure la explicación de por qué algo no puede solucionarse de inmediato.

La fórmula para lograr lo demandado el 26 de Julio del 2007 no puede ser otra que el trabajo organizado, control y exigencia un día tras otro, con rigor, orden y disciplina sistemáticos, regido desde la instancia nacional hasta cada uno de los miles de lugares donde se produce algo o se brinda un servicio.

El panorama internacional complejo no ha variado, se ha agudizado a partir de las corrientes neoliberales que tratan de imponerse en la región, a la par del acrecentamiento de las guerras y el ascenso al poder del nuevo inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, más el deterioro del medio ambiente.

Camagüey, como es conocido, es un territorio eminentemente ganadero, de ahí que Raúl el 26 de Julio del 2007 razonara la necesidad de incrementar la producción de leche, a pesar en ese entonces de limitaciones de recursos que persisten.

“Es decir, que el objetivo principal es producir más leche para asegurar la que necesitan en primer lugar nuestros niños —estamos hablando de alimento fundamentalmente de niños, y de enfermos, con eso no se puede jugar tampoco—, incluso sin renunciar a la perspectiva de que otras personas puedan recibirlo en el futuro”, subrayó el presidente cubano, quien alertó la necesidad de buscar alternativas para suplir el pienso, o reducir su consumo y el resto de los insumos necesarios de mucha carestía en el mercado internacional.

Si en el 2004 el precio de la leche en polvo era de unos 2 100 dólares la tonelada, en el 2007 se disparó hasta 2 450, con un desembolso de casi 500 millones de dólares en los últimos cuatro años.

El siguiente cuadro puede ilustrar que en el 2017 el precio se elevó a 3 000 y la perspectiva, según la experta y analista de mercados de la Bolsa de Valores de Nueva Zelanda, Susan Kilsby, durante su exposición en el Foro de INALE (Instituto Nacional de Leche) 2017, realizado en Montevideo el pasado 1ro.  de junio, es que el precio de leche en polvo entera rondará los $3 000 dólares, al menos, hasta mayo de 2018.

Camagüey ha dado pasos para consolidar el uso de la tierra, ejercer los procesos productivos con racionalidad y previendo ahorro.

Raúl sostenía: “Mientras mayor sea el problema o desafío, más organización, más trabajo sistemático y efectivo, más estudio y previsión a partir de una planificación basada en prioridades claramente establecidas, sin que nadie trate de resolver sus problemas a cualquier precio ni a costa de otros”.

En apretada síntesis, puede decirse que en los últimos cinco años se ha sembrado pasto y forraje en toda la provincia unas 44 000 hectáreas, de marabú recuperadas 164 000 que hoy constituyen área de pastoreo, buldoceado más de 10 000, en tanto, en el 2016 fueron seleccionados 1 300 productores que, bajo el principio de voluntariedad, iniciaron el programa de siembra y explotación de plantas proteicas. El balance actual es de 1 984 hectáreas plantadas entre moringa, morera y Tithonia.

Los datos, ofrecidos hace varias semanas en la Mesa Redonda, son más que elocuentes en materia de ganadería, aunque se diversifica la producción de cultivos varios. Crece la incorporación de terneros al sistema de cría artificial con un número de 2 000 en solo cuatro meses.

En el 2017 la provincia se propuso sembrar más de 9 200 hectáreas de pasto y forraje, entre ellas 1600 de plantas proteicas, así como recuperar unas 20 000 hectáreas de marabú y aroma para entregar a la ganadería.

Es solo una pálida imagen de que lo que se hace –y se ha hecho en Camagüey- para responder al reclamo de Raúl el 26 de Julio del 2007.

En el caso de la reproducción contamos con 242 000 hembras de las cuales el 30 % se inseminan. Contamos con 20 fincas de formación de sementales distribuidas por todo el territorio que permite la venta a los productores individuales donde no sea posible llegar la inseminación que llegue un semental mejorador para continuar el progreso genético de esa masa.

¿Qué decir del centro de transferencia de embriones, radicado en el municipio de Jimaguayú? Permite una vaca excepcionalmente buena genéticamente, obtener crías en un período de tiempo corto, es decir, en lo que una vaca da un ternero en el año, este sistema ayude a que un ejemplo de hasta 15 embriones para igual número de receptoras.

Insuficiente todavía, el año pasado logró la provincia la mayor entrega de leche en 26 años a la industria con 88,6 millones de litros. Según las estadísticas, hasta abril, se reportaban 870 000 litros por encima de lo planificado, con un factor importante: los 33 000 nacimientos del primer cuatrienio

A veces no nos damos de cuenta de los avances. Hoy se cuenta con 169 puntos de recepción y enfriamiento de leche, el 70 % de la leche llega fría a la industria, mientras se prevén 20 nuevos en este 2017, sin descuidar los centros de servicio de reproducción, de control pecuario y de clínica veterinaria.

Camagüey en estos diez años no se ha quedado estática, se ha ido transformando no al nivel deseado, “pero avanza y no nos detendremos”, como señaló Jorge Luis Tapia Fonseca, en el acto central provincial por la efeméride del 26 de Julio, celebrado en Vertientes.