CAMAGÜEY.- Contrario a lo que dicen algunos medios internacionales, el pueblo cubano ha salido a votar, porque sabe que de este proceso depende en buena medida el futuro del país que construimos. Aquí la gente sencilla, de a pie, se sabe parte de este proyecto de construcción colectiva de país. En Camagüey a las doce del mediodía ya habían votado más del 60% del padrón electoral.

Adelante Digital conversó con algunos de ellos para conocer sus impresiones como principales protagonistas de este proceso de pueblo.

Odalys Trujillo Mursulí, no es de Camagüey, salió muy temprano de casa porque iba a viajar al extranjero, ella, minutos antes de abordar el vuelo rumbo a Estados Unidos, ejerció su derecho al voto en el colegio especial del aeropuerto internacional Ignacio Agramonte, tras a hacerlo, visiblemente orgullosa comentó que no se podía ir de Cuba sin sufragar. “Aunque viaje soy cubana y revolucionaria, desde las seis de la mañana salí de mi casa y pensé que no iba a poder votar, al llegar aquí me sorprendió este Colegio, y que bueno, este es el colofón para un proceso del que me he sentido parte desde que inició con la Consulta Popular”.

Mario Puga es uno de los que decidió ejercer su derecho antes de viajar a Haití, “lo hice porque quiero ser parte de la construcción de Cuba”, dijo poco antes de cruzar el control migratorio.

Yosvani Hernández ÁlvarezYosvani Hernández ÁlvarezOtro de los colegios especiales es el del hospital provincial Manuel Ascunce Domenech, allí ejerció su derecho al voto Yosvani Hernández Álvarez, ascensorista de la institución, que por su horario laboral, de 12 horas, de no existir esa posibilidad no iba a poder hacerlo. “Voté porque esta constitución garantiza la igualdad, vela por mis derechos como negro y homosexual, y prohíbe cualquier tipo de discriminación”.

Marisleydi Echavarría Monteagudo Marisleydi Echavarría Monteagudo Por su parte Marisleydi Echavarría Monteagudo es tunera y lleva varios días acompañando a su hermano, en estado grave tras sufrir un accidente desmochando una palma. "No me hubiera dado tiempo ir a votar, le agradezco a mi país haberme dado la oportunidad de ejercer el derecho al voto aún cuando estoy fuera de mi provincia. Voté por mantener el sistema de salud que le permite a mi hermano llevar una semana ingresado en un hospital sin tener que pagar un centavo. Esto es democracia”.

Hasta el colegio electoral ubicado en la escuela primaria José de la Luz y Caballero llegó Adelante Digital, los integrantes de su mesa son mayoritariamente jóvenes. El pionero de sexto grado, Ernesto Alejandro González Rodríguez se levantó bien temprano porque le correspondía el primer turno de la custodia de las urnas desde las siete, sin embargo aunque ya había cumplido su tiempo no regresó a casa. “Estoy muy contento de poder estar aquí, aunque no voto todavía pero sí cuido las urnas. Se por Historia de Cuba que antes la cuidaban los militares y todavía en muchos países es así”. Él es uno de los 13 848 pioneros convocados a custodiar las urnas.

María Alejandra Proenza EsquivelMaría Alejandra Proenza EsquivelEn ese mismo sitio conversamos con María Alejandra Proenza Esquivel, estudiante de preuniversitario y colaboradora. “Estoy aquí velando porque todo salga bien, y se cumpla con lo establecido en la ley, demostrando que aquí en Cuba no hacen falta supervisores de afuera”.

Para el estudiante universitario, de la carrera de Agronomía, Jorge Ávila Guevara, estas son sus quintas elecciones como miembro de mesa, “es una tradición de familia, mi abuela también lo era, los días de elecciones yo venía a pasarme el día al colegio, sin embargo ahora ella ya no puede por su edad y yo asumí su lugar. Mañana tengo una prueba pero estudio cuando salga de aquí”, explicó.

José Rodríguez ClabellesJosé Rodríguez ClabellesEn el colegio número 2 de la circunscripción 23 del Consejo Popular Garrido-La Caridad está José Rodríguez Clabelles, que por su edad es del 21% de los cubanos que votó en el proceso de 1976 y ahora lo hace de nuevo, “en aquel momento la lucha era por institucionalizar el país, estábamos en pleno desarrollo del modelo, ahora la batalla es por consolidarlo, esta se ajusta al momento que vivimos, reconoce cosas que en aquella época no se pensaban que fueran posible, además de que en mi caso particular veo una importancia mayor a la tercera edad, su protección y el deber de la familia con los ancianos, eso es muy bueno para un país que envejece, ya la mayoría tenemos unos cuantos años”.

Este es el sentir de la inmensa mayoría de los camagüeyanos, esas son las voces de un referendo que para Cuba simboliza mucho más que un sí o un no, es mirar con luz larga el futuro de todo un país.