CAMAGÜEY.- Mientras el 17 de noviembre, Día Internacional del Estudiante, los jóvenes del mundo exigirán en las calles sus derechos y reivindicaciones, desafiando la represión de los gobiernos llamados “democráticos”, Doraine, Reinier, Javier y Ana Laura lo celebrarán con la dicha de haber nacido en Cuba, con la mira puesta en el 19, fecha en que toda la Isla se enfrascará en un proceso de prueba dinámica con vista a otra expresión de verdadera democracia, las elecciones del 26 de noviembre.

POR PRIMERA VEZ

Foto: Del autorFoto: Del autorPara Ana Laura Núñez Guerrero es un orgullo votar por primera vez. “Desde pequeños hemos estado vinculados al cuidado de las urnas y otras tareas en el colegio, pero lo que sientes es incomparable, una sensación maravillosa, porque te das cuenta de que creciste”, explicó la alumna de 12mo. grado del instituto preuniversitario urbano Bernabé Boza.

“Formar parte de un proceso eleccionario como el nuestro, donde capacidad, méritos y transparencia son palabras de orden, es excepcional, más cuando una ve que este tipo de eventos en el mundo se convierte en un show político o de marketing. Para elegir a la persona que me va a representar poco me interesa si tiene cuenta bancaria y de cuántos millones, solo debo estar convencida de que sea el mejor”, afirmó Ana Laura, quien además es colaboradora de la comisión electoral de su circunscripción.

Por su parte, Surelis Manso Molina recuerda que desde pequeños en la Organización de Pioneros José Martí los niños tienen el derecho de elegir a quienes los van a dirigir, lo mismo sucede en la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, “por eso no es tan difícil comprender el significado de este voto; a diferencia de otros jóvenes en el mundo, a nosotros sí se nos tiene en cuenta, se escucha nuestra opinión y por eso seré de las primeras en votar en mi colegio, un momento que muy pocos olvidan”, agregó la estudiante de Tecnología de la Salud.

VIVIRLAS DESDE ADENTRO

Más de 870 estudiantes de varias enseñanzas en la provincia han tenido la misión, desde que inició el proceso eleccionario, de colaborar con las comisiones de circunscripción, de municipio, y en la Comisión Electoral Provincial. En esta última colaboran 20 estudiantes de Derecho, para quienes, según Doraine Linares Jiménez, ha sido una oportunidad única poder ver en la práctica lo que les explican sus profes desde la teoría.

“En un primer momento fuimos a las asambleas de nominación de candidatos para comprobar el cumplimiento de lo que dice la Ley. El 26 cumpliremos otras funciones, verificaremos las condiciones de los colegios, si se está explicando bien cómo votar; y en esta etapa revisamos si están expuestas las biografías de los candidatos y el listado de electores”, enfatizó.

Dory, como cariñosamente la llaman, no dejó su diálogo allí. Como futura licenciada en Derecho valoró desde el prisma de las ciencias jurídicas el modelo cubano de democracia. “Aquí no existen los partidos electorales, las campañas, y por eso se nos critica. Muy pocos en el mundo conciben que el delegado surja directamente del barrio; nuestro vecino pudiera llegar a diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Ha sido muy importante para los estudiantes conocer el sistema desde adentro, porque nos da los argumentos necesarios para combatir los mitos que divulgan los defensores de la democracia burguesa”, comentó, a la vez que afirmaba que en ningún país del mundo una organización estudiantil como la Federación Estudiantil Universitaria tiene la posibilidad de elegir un número de precandidatos a delegados a la Asamblea Provincial y de diputados al Parlamento cubano. Desde las facultades, los estudiantes hicieron propuestas, y eso nada más se ve en Cuba.

A Reinier Bada Zayas el 12mo. grado que cursa en el preuniversitario Bernabé Boza no le impidió asumir como miembro de una mesa electoral. “Ya lo hice hace unos meses, cuando me desempeñé como secretario del colegio, y me gustó, ahora volvieron a preguntarme y dije que sí. Participar en un proceso en el que las urnas son custodiadas por pioneros y no por soldados es un orgullo, y aunque me va a ser difícil por la carga docente y las preparaciones, estaré cumpliendo con mi deber”.

El colegio No. 6 de la Circunscripción 9 del Consejo Popular Centro, en Camagüey, tendrá un hecho peculiar: los hermanos Javier y Cristian Francis Sánchez, junto a su madre, fungirán como autoridades electorales, el primero estudia Historia en la Universidad de Camagüey, el otro Medicina en la de Ciencias Médicas, y ambos coinciden en que es un privilegio participar en estas elecciones de pueblo.

Javier rememora que desde niños, su mamá los vinculó a estas cosas, y ya después de cumplir la mayoría de edad habló con ellos para que la acompañaran como vocales del colegio que preside. “Me siento feliz al entregarle la boleta al elector, y además indicarle cómo debe ejercer el voto. Cuando a uno lo educan como lo hicieron con nosotros, esto representa más que cumplir con la Patria, un orgullo sano por saber que eres parte de una Revolución que es de todos”, refirió el joven estudiante de Historia que bien sabe comparar cómo eran los procesos antes del triunfo revolucionario.

Estos son solo algunos, basta con ir, por ejemplo, a la Comisión Electoral del municipio de Camagüey, y puedes encontrar lo mismo a un Oreibis de 28 años como vocal, que a Henry, quien con solo 19 tiene bajo su responsabilidad todo el sistema informático. Nuestra genuina democracia tiene también rostro joven.