Cuando en el año 1992 la Isla presentó por primera vez un proyecto de resolución de condena contra esa política norteamericana, muchos consideraron que no pasaría de una oposición simbólica, aunque la aprobara la mayoría de los miembros de la ONU en ese momento.

Sin embargo, 23 años después el apoyo mundial contra tan nefasta política ha crecido hasta dejar aislado al agresor y de hecho constituye uno de los motivos por los cuales se restablecieron las relaciones diplomáticas entre Cuba y Washington, y la voluntad cubana de no ceder ni un ápice en sus principios.

En las sesiones de este año del organismo internacional, Ban Ki-Moon, su secretario general aprovechará la ocasión para presentar un informe en el cual se recoge el rechazo mundial a la política de bloqueo contra Cuba, en el cual aparecen los criterios  de 155 Gobiernos, líderes de la Unión Europea (UE), el Vaticano y de 30 organizaciones internacionales.

El texto expresa la preocupación por la extraterritorialidad del bloqueo, sustentada, entre otros por la ley Helms-Burton, dictada a finales de la década de los noventa  (1996), que busca impedir el comercio de Cuba con el resto del mundo.

En el mes de septiembre varios líderes mundiales y Jefes de Estado y de Gobiernos condenaron durante su intervención el cerco estadounidense impuesto a la Isla por lo cual es de esperar que este año se mantenga la condena unánime a tan brutal guerra económica.

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